CONSAGRACIÓN DE SAN JUAN PABLO II, COLIMA

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Por José Díaz Madrigal

Fue aquella noche de diciembre de 2013, que nos habíamos reunido en un pequeño salón de eventos. La reunión tuvo doble propósito, el de convivir entre amigos y compañeros por la temporada de las fiestas decembrinas y también para que el Padre Pedro Ruelas, nos mostrara en varios pliegos de papel tipo cartulina, el anteproyecto a color de lo que sería el Templo de San Juan Pablo II.

Por fin después de algunos contratiempos, se había logrado la reubicación a un lugar distinto, diferente al plan original que era edificar el Templo en una parte del jardín Yukón. Para la reasignación del nuevo emplazamiento, se contó con la firme colaboración de autoridades estatales y municipales, asimismo con la generosa ayuda de particulares, en especial de doña Rosa Cervantes.

Una vez que se tuvo certeza jurídica respecto a la nueva ubicación del terreno, el Padre Pedro Ruelas hizo un concurso de arquitectos, para que presentaran ideas arquitectónicas para construir el Templo. Resultó ganadora la propuesta del arquitecto Matus, que fueron las imágenes que nos mostró el Padre a los asistentes de aquella noche de diciembre del 13.

La obra arrancó oficialmente el 27 de abril de 2014, en una ceremonia encabezada por don Marcelino Hernandez obispo de Colima; en que simbólicamente se colocó la primera piedra. Ese día se contó con la presencia del gobernador, presidente municipal, el cabildo, la mayoría de diputados del congreso local y ministros del Poder Judicial.

A la par que se hacían los trabajos de construcción, el Padre Pedro oficiaba misas dominicales a la sombra de la frondosa Parota, que es la misma que se encuentra en la parte posterior del estacionamiento. Se trabajó el resto de aquel año del 14 y parte del 15. Llegando la obra hasta el punto de tener techo completo el área subterránea del criptario, quedándose detenido en la etapa que se conoce como obra negra.

Entonces fue ese 2015 cuando se suspendieron los trabajos de construcción, por falta de recursos. Lamentablemente después se enfermó el Padre Pedro Ruelas, quedando abandonado el proyecto. Así permaneció hasta que en septiembre del 2017, don Marcelino designó al Padre Eduardo de la Mora, como nuevo encargado de los trabajos de construcción.

Desde que llegó el Padre De la Mora, por su juventud y empuje, se le dió nuevos bríos al proyecto. Sí aunado a esas cualidades le agregamos que aparte de ser sacerdote, es también arquitecto resulta una suma perfecta. Se rodeó de un buen equipo de trabajo perteneciente a la misma feligresía y, bajo su dirección se volvió a poner manos a la obra. Hizo cambios al proyecto original, para encontrar un equilibrio entre funcionalidad, estética y costo. En todo se mejoró.

El 18 de diciembre de ese mismo año del 17, se recibieron con gran solemnidad la reliquia de primer grado, traídas desde Cracovia Polonia por el presbítero Omar Larios, sacerdote de esta diócesis de Colima, pero que ha radicado en Europa por mucho tiempo.

El año 2019 fue prodigioso, como ayuda providencial y gran acto de Fe, sucedió algo extraordinario; resulta que por medio de una callada, humilde y modesta dama; la cual nunca quiso que se supiera su nombre, contribuyó con aportaciones millonarias en pesos; lo cual permitió que con relativa prontitud se construyera el Templo.

Por ironías del destino, otro gran empujón económico se dió en tiempos de la pandemia. Puesto que al no poder asistir a misa presencial, la gente escuchaba la Santa misa en YouTube, haciendo crecer con fuerza a San Juan Pablo II TV y de igual forma al Templo.

La Iglesia y la comunidad de San Juan Pablo II sigue creciendo. Es el Templo más grande de toda la diócesis de Colima, con capacidad para atender en su interior a más de mil personas cómodamente -tiene aire acondicionado-. Se tiene programado para que inicie este mismo año, la construcción de 12 aulas para el catecismo, cancha deportiva, auditorio, estacionamiento subterráneo, baños y cafetería.

Poco después del arribo de don Gerardo Díaz, doceavo obispo de Colima -apenas tiene 10 meses- se empezó a interesar en fortalecer aún más el Santuario de San Juan Pablo II. El próximo sábado 18 de mayo a las seis de la tarde, día del natalicio del carismático Papa polaco, se va a celebrar con la mayor dignidad, LA EUCARISTÍA DE CONSAGRACIÓN DEL SANTUARIO DE SAN JUAN PABLO II, presidida por el señor Obispo Gerardo Díaz, concelebrada además por otros sacerdotes de aquí de Colima.

Para tan solemne ocasión fue invitado a venir desde Roma, al Padre Jordi Agustí, presidente del Pontificio Instituto Litúrgico de Roma. Éste sacerdote catalán, va hacer el encargado de traer otra reliquia de primer grado, similar a la que ya se tiene en el Templo, sin embargo ésta nueva será depositada en el magnífico altar de piedra de 12 toneladas de peso, en un orificio que se ha hecho y donde permanecerá por siempre.

El pueblo Católico de Colima, está invitado a esta ceremonia que se realiza sólo una vez, en la vida de una parroquia.