CIGARRAS IZQUIERDISTAS

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Por José Díaz Madrigal

El género literario conocido como Fábula, históricamente se ha pensado que su creador fue una figura de la antigua Grecia llamado Esopo. Vivió en el siglo VI antes de nuestra era. Éste autor personaficaba y hacia hablar animales, con el fin de explicar y enseñar de modo didáctico, el origen o razón de algo; con el objetivo que las personas se comportaran de manera ética y correctamente. Así pues, narraba cuentos por medio de animales haciéndolos hablar, conservando las características propias de cada uno de ellos. Por ejemplo el Zorro era astuto, el Lobo traidor y dañero, el León valiente, el Ratón huidizo y, al terminar los cuentos dejaban un mensaje educativo.El cuento de la Cigarra y la Hormiga, es uno de los que se le atribuye a Esopo. Trata de una Hormiga trabajadora, que viendo acercarse el invierno, se esforzaba todos los días cumpliendo puntualmente con su trabajo, cuidando la casa y almacenando alimentos, para tener suficiente reserva y aguantar los fríos que se aproximaban.En cambio la Cigarra se la pasaba en el jolgorio, echando güeva, cantando y cotorreando todos los soleados días de verano. -Amiga Hormiga ¿no te cansas de trabajar todo el día? Descansa un rato, ven a platicar conmigo -le decía a la Hormiga. Mejor harías en recoger provisiones para el invierno y dejarte de tanta holgazanería -le responde la Hormiga. La Cigarra ni la pela, y siguió en el cotorreo.Un día, de repente se sintió el intenso frío. La Cigarra vagaba por el campo, helada y hambrienta. Vió a lo lejos la casa de la Hormiga y se arrimó a pedir ayuda. Amiga Hormiga, tengo frío y hambre ¿no me das algo de comer? Tú tienes casa y comida, yo no tengo nada.La Hormiga entreabrió la puerta y le dijo: dime Cigarra ¿que hacías tú en tanto yo madrugaba para trabajar? ¿que hacías mientras yo cargaba grano de acá para allá? . . . Dormía y también cantaba a la sombra de los árboles -contestó la Cigarra- . Pues sí cantabas en el verano, ahora baila en el invierno. Cerró la puerta dejando fuera a la Cigarra. Ésta había aprendido la lección.En días pasados un ministro presentó la versión cigarro-izquierdista del mismo cuento: La Hormiga trabajó a brazo partido durante el verano. Construyó su casa y se aprovisionó de víveres para el invierno. La Cigarra piensa que la Hormiga es tonta y, se la pasa el verano tirando la güeva y en el cotorreo. Llega el invierno, la Hormiga se refugia en su casa donde tiene todo lo que necesita hasta la primavera.La Cigarra tiritando de frío, organiza una rueda de prensa para preguntar porque la Hormiga tiene vivienda y comida cuando hay otros con escasez, pasando hambre y frío. La televisión emite un programa en que la Cigarra aparece temblando de frío y a la vez, muestra escenas donde se ve a la Hormiga a gusto comiendo en su casa. Todos se sorprenden de que en un país con muchos recursos, dejen sufrir a la pobre Cigarra.Las Cigarras sindicalistas y organizaciones de Los Derechos Humanos, se manifiestan delante de la casa de la Hormiga y la pintarrajean. Los periódicos sacan artículos, en que los columnistas cuestionan; cómo la Hormiga se ha enriquecido a espaldas de la Cigarra, e instan al pueblo a opinar en encuestas amañadas, preguntando sí son partidarios de la discriminación que sufre la Cigarra.Las Cigarras hacen plantones, arropadas por más Cigarras sindicalistas; exigiendo al gobierno recursos económicos para que la Cigarra sobreviva dignamente. A pesar de la ayuda que recibe del gobierno, pasado un tiempo la Cigarra muere de una sobredosis de holgazanería, botanas y cerveza. Los medios de comunicación comentan el fracaso del gobierno y la injusticia social.Moraleja: mientras las Cigarras manifestantes se dedican a hacer plantones, conducidos por líderes que se dedican a hablar y hablar todos los días, pero con clara alergia al trabajo productivo, seguiremos siendo un país de poco crecer y poco progreso. Los gobiernos serios, no deberían darles cuerda a Cigarras holgazanas y a mañosos manifestantes, que se la pasan criticando a los que trabajando salen adelante.Lo que queremos son Hormigas trabajadoras y no la plaga de Cigarras izquierdistas.