En tanto, en la Cámara de Diputados, representantes de PRI, PRD y PT criticaron las respuestas del Ejecutivo, al considerarlas inacabadas y carentes de compromiso. Por el contrario, el panismo en San Lázaro defendió el ejercicio, por “incluyente y abierto”.
El vicecoordinador jurídico del PRI, Arturo Zamora, acusó a los panistas de propiciar el incremento desmesurado de la violencia en los últimos 11 años: “La fracción del PRI coincide con las manifestaciones de Sicilia, pero al observar algunas de las respuestas del Presidente notamos que sigue planteando un discurso más fijado en el pasado, sin señalar con precisión datos o personas; se trata de un discurso que no nos conduce a nada. Nosotros no reprochamos al Presidente su actuar, se le reprocha que empezó una guerra sin estrategia y sin bases de inteligencia”.
Zambrano deploró los “oídos sordos” de Calderón a las exigencias del cambio en la estrategia del combate al crimen organizado. “La historia podría juzgar positivamente al titular del Ejecutivo en este tema tan delicado si demostrara alguna sensibilidad para ponerse del lado de la sociedad y tomar conciencia de esta guerra insensata”. Pero “lástima que mantenga una postura tozuda e inamovible sobre dicha estrategia”, dijo.
La dirigencia panista sostuvo que todos los actores tienen corresponsabilidad en procurar una mejor seguridad, y señaló que “como parte de un gobierno democrático”, siempre estará abierto a todas las expresiones. “El PAN continuará impulsando las transformaciones legales que doten de mejores instrumentos para cercar al crimen organizado, que se ha apoderado de espacios que corresponden a la sociedad”.





