Sociedad de la información
Por: Alfonso Polanco Terriquez
Este viernes 7 de febrero da inicio una de las fiestas más concurridas de la entidad, incluso de la región, a la que asisten miles de familias y más de un paisano avecindado en los Estados Unidos o en algún otro país, fenómeno que se replica también en las festividades de la Candelaria en Tecomán.
Estas fiestas indudablemente tienen su origen durante el virreinato, pero no, tal como se viven en la actualidad, nuestros historiadores también han encontrado muchas evidencias posteriores a la independencia de nuestro país. Hay datos que los primeros santos españoles que trajeron durante la conquista y durante el virreinato fueron el Santo Santiago y San Sebastián que fueron desplazados en principio por San Felipe de Jesús, como protector ante las calamidades naturales que azotan a esta región y por la Virgen de Guadalupe.
Pero la tradición, según aportan algunos historiadores documentados, la realizaban los famosos rancheros o dueños de las haciendas en los corrales que tenían en sus diferentes fincas donde la principal característica era indudablemente la fiesta, pero también la fiesta taurina, no el jaripeo, tampoco la cabalgata, la procesión que se efectuaba era religiosa y esta última era un dato a no faltar.
En algunos trabajos el historiador Noé Guerra ha compartido cómo se realizaban estas fiestas a los alrededores de Colima, durante la Reforma y durante el porfiriato, incluso precisa que en algunas ocasiones fueron suspendidas por la contingencia que había de la lucha entre conservadores y liberales y posteriormente entre los revolucionarios.
Hay personas que todavía se acuerdan cómo en un principio las cabalgatas eran únicamente en el municipio de Colima y como ésta, a medida que fue creciendo la capital del estado se fue recorriendo la tradición a San Francisco y posteriormente a Villa de Álvarez, que también en este municipio ha ocupado varios lugares, incluso en la plaza principal, donde está la casa de la cultura, las instalaciones de la Universidad y finalmente hasta donde están en la actualidad.
No hay evidencia histórica de que la construcción de la plaza con petates como tal, haya sucedido antes del siglo XIX, todas las evidencias que hay son del siglo 20 en adelante, principalmente de los años 40, del siglo XX. Una verdad es que a partir del momento en que la construcción de la plaza se hace de madera y petates, la tradición ha ido creciendo, eso es innegable con todas sus imprecisiones históricas, defectos y vicios y todo lo que lo acompaña.
Hoy es una fiesta rentable por donde quiera que se le busque, pero se han descuidado algunos aspectos fundamentales, por el estado de violencia que se vive en la nación y en la región, debieran tenerse presente por los encargados de estos eventos, incluso en algunos ni el comité, ni la alcaldía, nadie puede hacer grande avances, porque es una responsabilidad de los padres de familia de las personas que asisten a los eventos, pero en otros sí, y vales pegar un grito al cielo que decir, el famoso: hubiera.
Lo que sí puede hacer el comité y la presidenta municipal o el cabildo, es vigilar que en las cabalgatas nocturnas y en las diurnas los menores de edad no consuman alcohol, en segundo lugar, si hay presencia de adolescentes y niños éstos deban ir acompañados por los padres de familia o bien, si van dentro de una asociación o de un comité, que los responsables lleven la autorización de los padres de familia, ya no se pueden correr los riesgos como en el pasado, que si pasa algo pues ni modo, vivimos situaciones en las que se puede culpar a quien sea en ocasiones sin ser culpable, ahí deben de poner más interés el comité y la alcaldía.
Sobre las cabalgatas, yo creo que en las nocturnas la autoridad puede evitar la presencia de menores o de adolescentes o jóvenes, los tiempos no están para seguir avivando las llamas de la violencia, del machismo, de la intolerancia, del consumo de vida, es lo que opinamos varios, máximo para que arriesgarnos, en un evento que es totalmente para adultos.
Cuando tenía 18 años en cierto país, no me dejaron entrar a determinados lugares porque no tenía los 21 años reglamentarios, cuando estábamos por cumplir los 21, volví a visitar estos lugares, como no tenía los 21 no me permitieron entrar, creo que esos países tienen razón y a pesar de eso, tienen problemas serios con sus jóvenes y adolescentes, nosotros estamos a un paso de caer ya en la intolerancia en muchos aspectos con nuestros jóvenes, adolescentes, como padres de familia no podemos seguir alimentando ese tipo de festividades, algunas cabalgatas diurnas están muy bien organizadas, muy bien realizadas y podrían llevar a sus hijos para que vean lo que sí se puede hacer, así como lo que no, pero si ven los padres de familia que hay cabalgatas donde la tomadera es lo principal que se promociona pues no tiene caso llevar a niños y adolescente.
Para reflexionar. En días pasados fue muy comentado en la comuna capitalina entre los trabajadores de un pleito que hubo entre un legislador federal y una autoridad municipal, pero sobre todo, este funcionario ha sido y es un columnista, un crítico de los medios y que no se le puede ofender por ningún motivo pese a eso el legislador federal, insistió en agredir de una y otra forma, eso se llama violencia, el compañero pide no hacer eco de la situación porque la esposa del funcionario Federal habló con él, más creemos como parte del equipo de medios que eso no puede quedar así, máximo cuando esta persona legislador federal ha demostrado en más de un caso violencia.
Las fiestas charro taurinas en Villa de Álvarez, eso son, fiestas, tradición y costumbre relativamente nueva, alejada de toda cuestión religiosa –pese a que se inicie con una misa a San Felipe de Jesús-, pero todos los demás eventos posteriores están fuera de una liturgia, credo religioso, máximo el católico, por ese motivo nadie pueda criticar lo que se da o no se da, porque una tradición y costumbre exitosa, que ha sido impulsada principalmente para el consumismo y la mercadotecnia, pero desde el año pasado varios padres, sacerdotes de iglesia ya invitan a sus feligreses a reflexionar sobre este evento, principalmente una cabalgata nocturna.
Para despedirme. Muy bien la comuna capitalina en lo realizado el día de San Felipe de Jesús, el día 5 de febrero, aquí en la capital del estado muy buena personificación y muy bien asesorados por el historiador Noé Guerra, un aplauso para ellos y el elenco que presentó la narrativa. Esther Gutiérrez, alcalde de Villa de Álvarez ha manejado de manera correcta todos sus eventos, pese a que en más de uno han tratado de destruirlo, aunque tenga su corazón con dolor, sale y da el banderazo a los mismo, porque comprende su papel de Presidenta Municipal, estos son hechos a tener presente. Nos Vemos en otra entrega.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

