Rincón de la Conciencia
Por: Antonio Valdés
Conocí la historia de un joven, que se encontraba en la cárcel por un crimen que si había cometido. Este joven intentó fugarse pero el director de la cárcel lo impidió lo cual causo que el preso se llenara de rabia en contra de él y planeara matarlo. La fecha estaba listo, y todo preparado, mientras se encontraba dando brillo a su arma para ir a cometer el crimen.
Entró a su celda un compañero de prisión que había conocido a Cristo en la misma celda donde el joven estaba y constantemente iba a esa celda a orar por los compañeros que estuvieran ahí. El compañero le contó los planes de su visita para ese día, y le pidió permiso para leer la biblia mientras el joven lustraba su pistola con la mirada fija en ella.
El joven cristiano comenzó su lectura con el libro de Job y al cabo de un momento aquel chico con planes de quitarle la vida a un hombre, empezó a llorar inconsolablemente. Su compañero deja de leer y le pregunta ¿Por qué lloras? Y el joven le responde que estaba muy impactado con la historia de Job. No podía entender que un hombre que no había hecho nada malo estaba pasando por situaciones tan difíciles. Aquel joven finalmente había entendido que era culpable de los cargos que tenía y que el castigo que estaba pagando era justo y ese mismo día acepto a Jesús como su Señor y Salvador y paso de muerte a vida.
Este es solo un ejemplo de los tantos casos en que la historia de Job ha servido para bendición de aquellos que lo conocen. Podemos contar por millares a las personas que al escuchar la historia de Job ha recibido consuelo, ánimo, y sobretodo fortaleza. Un hombre que a pesar de haberlo sido despojado de todo, esperó en Dios y fue grandemente remunerado y fortalecido en Él.
La palabra de Dios califica como Bienaventurado a todo aquel que pasa por dificultades, el sufrimiento tiene su recompensa en Dios y la actitud que tengamos mientras vivimos todas estas circunstancias adversas hará una diferencia no solo de nuestra vida sino de aquellas personas que nos conozcan y lleguen a escuchar de nuestra historia. Santiago 5:11 He aquí, tenemos por bienaventurados a los que perseveraron. Han oído de la perseverancia de Job y han visto el propósito final del Señor, que el Señor es muy compasivo y misericordioso.
El joven cumplió su condena y finalmente recuperó su libertad, pero ahora sin rencor, ni dolor y mucho menos odio porque entendió que si se hubiese fugado o matado al director del penal no hubiera pasado de muerte a vida.
La pregunta entonces sería ¿Cuándo pasas por problemas, eres una persona paciente? ¿Puedes confiar en Dios como Job adorar a Dios pese a lo que da y quita? Recuerda que en la prueba es que conocemos a Dios de cerca y palpamos su gracia y compasión. La vida cómoda, placentera y sin infortunios, no nos traerá nada valioso en nuestro caminar, pero las dificultades y el sufrimiento serán herramientas que nos harán más fuertes, perfeccionarán nuestro carácter y nos permitirán conocer a un Dios misericordioso, graba en tu corazón la palabra bienaventurado y honrado, porque en esto te conviertes cuando a tu vida llega la dificultad.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

