Atención a vialidades

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RUTA  71

Alberto Magallón Estrada

El mejoramiento de calles, avenidas y carreteras, ha sido siempre una de las exigencias más recurrentes de la sociedad de Colima y una deuda pendiente de los diferentes órdenes de gobierno, debido al abandono en el que permanece por años la infraestructura urbana y las vías que conectan a los municipios y a las principales comunidades de la entidad.

Ante esta necesidad, la gobernadora Indira Vizcaíno Silva implementó desde el inicio de su administración un programa de conservación de la red carretera estatal, bajo una inversión total de 400 millones de pesos que paulatinamente ha permitido el rescate y la rehabilitación de diferentes tramos, y el adecuado mantenimiento que anticipa daños mayores y permite prevenir gastos innecesarios.

Hace unas semanas inició la tercera de cuatro etapas de este programa, que contempla con 100 millones de pesos reparar casi 500 kilómetros, con desmonte, limpieza del derecho de vía, desazolve, intervención de drenajes, pavimentos, señalamientos y otras tareas que garantizan la conservación y la seguridad de las carreteras en Colima.

La conservación de las vías de comunicación tiene un impulso especial por parte del actual gobierno, al encontrar la fórmula adecuada y conveniente para invertir en esta materia recursos de contraprestaciones por las concesiones carreteras, y evitar comprometer las participaciones federales que atienden políticas públicas prioritarias en la agenda gubernamental. 

Ese es un punto a destacar en la estrategia de la administración de Indira Vizcaíno, que sigue privilegiando la inversión en infraestructura carretera y logística de transporte desde el puerto, pero sin descuidar el mejoramiento de las vías que comunican a las poblaciones y permiten la actividad cotidiana como el acceso a los servicios y la satisfacción de necesidades.

El objetivo lo dejó claro la mandataria estatal durante el anunció de la tercera etapa del programa, al afirmar que se hace lo necesario para dejarles a las y los colimenses un estado con mejor infraestructura, y se trabaja de manera paralela para logra el buen estado de las carreteras estatales, por considera que ello contribuye en la calidad de vida y facilita el día a día de las personas.

Sería bueno que los ayuntamientos de Colima y Villa de Álvarez que encabezan Riult Rivera y Tey Gutiérrez se sumaran a estas acciones, pues decenas de calles de ambos municipios conurbados están para llorar; pasan los años y algunas vialidades jamás han sido mejoradas. En esta capital, las colonias de la zona oriente padecen el abandono de la autoridad municipal y en el caso de La Villa, muchas de las colonias y fraccionamientos ubicados al sur y poniente se encuentran también en deplorable estado.

La suma de esfuerzos en seguridad, educación, salud, movilidad y en servicios públicos, entre la federación, el estado y los municipios, es fundamental para responder a las necesidades más sentidas de la población. Ojalá en este último tramo de su gobierno, tanto Riult como Tey se pongan las pilas y vean esos asentamientos que hasta ahora no les han merecido su atención. 

AL CIERRE

Mientras en Morena tienen claro que Rosi Bayardo será su candidata a la gubernatura rumbo a 2027, en la oposición siguen entumidos, los egos los mantienen divididos y se ve difícil que puedan lograr alguna alianza competitiva. 

Las tribus del PRI que lideran Fernando Moreno, Mario Anguiano, Ignacio Peralta y el propio dirigente estatal, Enrique Rojas, los mantiene borrados de la escena política. De nada les sirvieron estos seis años fuera del gobierno, no aprendieron nada y menos lograron limar asperezas y diferencias. 

También hay rencores y resabios entre ellos que no son fáciles de digerir, aun cuando los políticos estén acostumbrado a tragar sapos. Cuando por azares del destino coinciden algunos de ellos, se les ve como dice el corrido: “…metiendo mano a sus fierros como queriendo pelear”

Virgilio Mendoza, ex alcalde porteño y actual diputado federal del Pvem, ya levantó la mano y anunció que buscará la gubernatura el próximo año, sin embargo, su partido no tiene estructura en el estado y menos capacidad de movilización. Además, tanto PRI, como PAN, MC y PT, lo ven con recelo, no confían en él y se ve muy difícil que lo respalden en una eventual alianza.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.