Y es que por tratarse de un delito del fuero federal, y tras varios días de no obtener información del avance en las investigaciones, Gudiño Galindo explicó que reglamentariamente, en su estructura funcional, la PGR se maneja a través de una división territorial y una división de especialización, y en este caso el asunto está en manos federales al haberse remitido a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).
Recalcó este operativo en específico ya que la Marina puso a los arraigados a disposición del sector Central, y por esta razón “es un asunto que se tiene que ver directamente allá”.
El funcionario federal explicó que la PGR debe seguir los procedimientos y bases legales durante los operativos y por ello “estas situaciones no se anuncian. También tiene que ser respetando la formalidad legal y para ello tienen que seguirse esos requisitos”.
Reiteró que en relación a los agentes arraigados la delegación Colima de la PGR no posee ninguna información extra sobre sus condiciones actuales, su liberación o cualquier dato extra, “nosotros no estamos interviniendo en ese tema”, admitió.
Finalmente, aseguró que debido a la participación de la Marina en el operativo, la denuncia por tortura puede hacerse ante la delegación estatal de la PGR, pues estamos obligados a recibir cualquier tipo de denuncia que la ciudadanía nos presente; sin embargo, detalló que “hasta el día de ayer (jueves) no habíamos recibido ningún tipo de denuncia formal por parte de los elementos”.





