*Las pugnas de los Partido políticos *Madero por la reelección en el PAN
Por: Luis Avila Aguilar
Las elecciones internas de los partidos políticos para nominar sus candidatos a los diferentes puestos de elección popular o de sus órganos de dirección, dejan casi siempre, fracturas internas que ponen en riesgo los triunfos electorales y la viabilidad de sus proyectos de Gobierno, de no darse el entendimiento y la unidad partidista, entre las diferentes fuerzas políticas a su interior.
Así paso en el Partido Revolucionario Institucional en el año 1988, con la fisura, entiéndase por grieta estructural, que dejo la escisión del Frente Democrático Nacional encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez entre otros priistas, y que pusieron en riesgo el triunfo a la presidencia de la república, abanderado en aquella ocasión por Carlos Salinas de Gortari y de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano por el mencionado frente que sumo también a la izquierda mexicana.
Las vendettas políticas y de poder ocasionadas por los arteros asesinatos de Francisco Ruiz Massieu, el cárdenas Posadas Ocampo, y que concluyeron con la muerte de Luis Donaldo Colosio, fueron el advenimiento de un PRI fracturado que anunciaba anticipadamente la derrota por vez primera de la presidencia de la república como ocurrió en el año 2000 contra un Partido Acción Nacional en franco auge bajo la bandera oposicionista de Vicente Fox.
En el caso del Partido de la Revolución Democrática, no es la excepción, desde su fundación, las pugnas intestinas entre las comúnmente conocidas como “Tribus “por obtener el control de la dirección nacional le han impedido posicionarse como una verdadera opción que abandere a las izquierdas de México, ahí está el caso Manuel López Obrador que en su afán desmedido de poder dejó colgados a los de la Revolución Democrática para fundar su propio partido “Morena”. En el pecado llevará la penitencia.
Para el Partido Acción Nacional por su parte, le llego la hora de la verdad y vive una aguda división, derivada de la derrota electoral presidencial reciente contra Enrique Peña Nieto, no atina a asomar cabeza y se debate en el espacio de la pugna y la división veremos si son capaces de superarla en los próximos días, con la elección de la nueva dirigencia nacional en el mes de mayo.
En tanto se llega el plazo, arrancaron ya campañas al interior, por un lado el grupo encabezado por Ernesto Cordero que representa los intereses políticos y el afán de perpetuarse en el reducto de poder que le queda al ex presidente Felipe Calderon Hinojoza. Por otra parte se encuentra el pragmatismo dogmatico de Pablo Emilio Madero quien controla una fracción importante en el senado de la República, en la cámara federal, con los gobernadores panistas en los estados y un segmento importante de consejeros políticos.
Como esta elección será interna y serán estos, los consejeros políticos quienes determinen, quien será el ganador, si Cordero o se reelige Madero, considero como bien me dijo un panista reconocido, si Cordero no gano la candidatura a la presidencia con dinero siendo Secretario de Finanzas del Gobierno de la República, con el apoyo presidencial, menos ganará esta. Pero bueno al tiempo, en tanto la herida panista está abierta y sangra…

