Por Gustavo López Solórzano
Que como la buena Ley es Superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el Jornal del pobre, que mejoren sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto. Del documento Sentimientos de la Nación, José María Morelos y Pavón.
Siendo sacerdote y padre de cuatro hijos, Morelos se reencuentra con el cura Hidalgo, mismo que había sido su rector en san Nicolás. Al parecer, su intención era la de ofrecerse como capellán, pero una vez llevado a cabo este encuentro el 20 de octubre, Miguel Hidalgo lo convenció de que aceptara una misión más importante: marchar a la costa del sur, reunir tropas y tomar el puerto de Acapulco, que Morelos conocía muy bien.
De 1811 a 1815 Dirigió la segunda etapa de la guerra de independencia mexicana, fue combatiente del ejército independentista de nuestro país. Morelos asumió el liderazgo del movimiento independentista tras la muerte del cura Hidalgo (a cuya causa se había unido en 1810) y logró importantes victorias en el sur. Trató además de dar forma política a sus ideales de justicia e igualdad a través del Congreso de Chilpancingo (1813), que formuló la declaración de independencia y otorgó a Morelos un amplio poder ejecutivo; sentando así, las bases para una Constitución liberal y democrática que sería aprobada en 1814.
En agosto de 1811 Morelos contaba, según sus propias palabras, “con cuatro batallones en pie de guerra: uno para proteger los puertos de la costa; otro en el Veladero, fuera de Acapulco; un tercero en Tixtla y el último en Chilpancingo, para encargarse del abasto de pólvora”. Desde el primer momento Morelos se inclinó por la proclamación de algunos principios revolucionarios, tomados de sus conversaciones con Hidalgo.
Como buen estratega, Morelos hizo caso a su instinto que le señalaba la necesidad de apoderarse de un puerto de mar, para fortalecer sus relaciones con Estados Unidos y facilitar la llegada de ayudas procedentes del exterior. Así, con la conquista de Acapulco, (20 de enero 1813) Morelos controló un territorio que se extendía desde Guatemala hasta Colima, incluyendo la mayor parte de los actuales estados de Oaxaca y Guerrero, así como el sur de los de Veracruz, Puebla, México y Michoacán.
La vida de José María Morelos está llena de circunstancias difíciles y nada favorables. De tal manera que corriendo de un lugar a otro, medio escondido y rodeado de un escaso contingente de tropas, repelió a las fuerzas enviadas para capturarle, participó con fidelidad admirable en los trabajos del Congreso, mantuvo sus principios y discutió algunas de las medidas que pretendían tomar los dirigentes de la insurgencia, hasta que finalmente el 22 de diciembre de 1815 en Ecatepec, Estado de México, pierde la batalla entre una severa disputa entre el clero y la autoridad militar que querían tener el derecho supremo para enjuiciarlo.
ABUELITAS:
En Colima una escuela primaria que lleva el nombre de Morelos, cuenta con un busto del Generalísimo y fue elaborada por mi maestro, José Cruz Hernández Vizcaíno, (destacado artista colimense) existen tres bustos más, otro en la escuela del mismo nombre en Villa de Álvarez, en donde precisamente ayer (domingo) el Secretario de Educación, José Guillermo Rangel Lozano, representó al Gobernador de nuestro estado, encabezando la ceremonia conmemorativa por el 198 aniversario de su natalicio, y destacando al mexicano ejemplar que fue, además de estratega militar e ideólogo. Existió otro busto de Morelos tallado en piedra de gran calidad que empleados del ayuntamiento capitalino rompieron hace muchos trienios. Es cuánto.

