Asfalto o pavimento en Colima

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Sociedad de la Información
Por: Luis Alfonso Polanco Terríquez

Desde el inicio de la actual administración federal que encabeza la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, una de las problemáticas prioritarias diagnosticadas a nivel nacional fue el severo deterioro y la falta de mantenimiento en la red de caminos, carreteras y vialidades urbanas, rurales y semi rurales. Con el propósito de revertir esta situación y garantizar una movilidad segura, el Gobierno de la República destinó una partida presupuestal sustancial para la rehabilitación e intervención de estas vías. En el ámbito federal, la recuperación de la infraestructura vial ha sido sustantiva y evidente; en el plano estatal se observan avances de similar envergadura; sin embargo, en el orden municipal los resultados continúan siendo dispares y sumamente desiguales.

Suele decirse que las comparaciones resultan odiosas, pero en el análisis de la gestión pública se vuelven estrictamente necesarias. Al consultar a la ciudadanía y realizar un recorrido de campo por diversos municipios de la entidad, constatamos que, lamentablemente, los asentamientos urbanos de mayor densidad demográfica son los que concentran el mayor rezago en el mantenimiento del asfalto y el pavimento.

En Manzanillo la problemática es perceptible, pero también se advierte una coordinación efectiva con otras instancias gubernamentales y del sector portuario para subsanarla. Por su parte, en Villa de Álvarez se observa un despliegue constante de las cuadrillas de Servicios Públicos; aunque la demanda vecinal supera con frecuencia la capacidad operativa, la alcaldesa Esther Gutiérrez Andrade, “Tey”, anunció recientemente un plan de reencarpetamiento en avenidas estratégicas, demostrando diagnóstico oportuno, capacidad de respuesta y transparencia hacia sus gobernados.

En contraste, en Colima capital prevaleció durante más de un año un preocupante abandono en la atención de las arterias viales. Las intervenciones se han limitado a bacheos superficiales ejecutados con tal deficiencia técnica que las reparaciones duran menos tiempo que el que tardan en reabrirse los hoyos tras las primeras lluvias. Si bien durante la gestión de la exalcaldesa Margarita Moreno se pavimentaron nuevos tramos y se dio mantenimiento integral a vialidades de alto flujo como la avenida Pino Suárez, gran parte de ese esfuerzo y de los recursos públicos invertidos se perdió debido a las posteriores aperturas de zanja por parte del organismo operador de agua potable.

Esta falta de planeación conjunta revela un problema estructural reiterado en la administración local: la ausencia de protocolos de sincronización entre la obra pública municipal y las intervenciones del servicio de agua y alcantarillado. Cuando una arteria recién pavimentada es fracturada sin un compromiso posterior de restitución con los mismos estándares de calidad, no solo se destruye la cinta asfáltica, sino que se dilapida el erario municipal. La falta de un convenio de corresponsabilidad técnica condena a la capital a un círculo vicioso de gasto ineficiente y deterioro permanente.

La cantidad de calles y avenidas en la ciudad de Colima por las que resulta indispensable transitar a velocidades extremadamente reducidas para evitar daños mecánicos es difícil de contabilizar. No obstante, el aspecto más lamentable de este colapso vial recae en la dimensión humana: las personas en condición de vulnerabilidad, particularmente quienes se desplazan en silla de ruedas o padecen alguna discapacidad motriz, enfrentan un escenario hostil e inseguro al intentar cruzar las calles. Ante la inminencia de la Feria Estatal de Colima, es muy probable que el Gobierno del Estado o el propio Patronato del festejo tengan que asumir tareas supletorias de bacheo y repavimentación en los accesos principales para evitar brindar una imagen lamentable a los miles de visitantes que acudirán a nuestra máxima festividad.

En la conversación pública ha comenzado a circular una percepción crítica —casi satírica, pero indicativa del malestar social— que atribuye la mala calidad del bacheo a una falta de rigor en la supervisión de la comuna, la cual termina beneficiando indirectamente al comercio de neumáticos. Los prestadores de servicios de vulcanización y venta de llantas reportan un incremento atípico en la venta de unidades nuevas, no así en la reparación de parches, debido a que los impactos severos contra los pozos viales provocan la fractura irreversible de los rines y la ruptura lateral de los neumáticos. Incluso, en varios establecimientos locales el inventario de las populares llantas de uso o “gallitos” se ha agotado por completo ante la desmedida demanda de auxilio vial.

Para la reflexión profunda: desde la consolidación operativa de la CIAPACOV en la zona conurbada Colima-Villa de Álvarez, la apertura de cepas y el levantamiento del pavimento se han vuelto cotidianos bajo el argumento de resolver fugas y fallas en la red hidrosanitaria. Comprendemos la complejidad técnica y la urgencia de estas intervenciones; no obstante, es del conocimiento público que la institución cuenta con personal capacitado en albañilería e ingeniería civil capaz de ejecutar obras de restitución de alta calidad al término de sus maniobras. La interrogante analítica es insoslayable: ¿por qué no se realiza la repavimentación adecuada de manera inmediata tras concluir las reparaciones hidráulicas?

En reuniones de trabajo sostenidas con el actual director general del organismo, el Lic. Vladimir Parra Barragán, le hemos expuesto directamente este diagnóstico de impacto social. Reconocemos que la dependencia está realizando inversiones importantes para modernizar el sistema y mejorar el suministro de agua; sin embargo, las afectaciones en las calles, lejos de disminuir, se han multiplicado considerablemente durante la presente temporada de lluvias. De nada servirá el esfuerzo financiero y presupuestal que realicen los ayuntamientos de Colima y Villa de Álvarez si la CIAPACOV no asume el compromiso institucional de reparar integralmente las vialidades que dicta intervenir.
Para muestra, bastan dos botones metropolitanos: la acera y cinta rodante en la avenida San Fernando, a lo largo de casi dos cuadras, y los tramos colapsados en la calle Daniel Larios. La lista podría extenderse ampliamente, pero el objetivo no es enumerar agravios, sino proponer soluciones. Mantenemos la convicción de que el joven director Vladimir Parra pondrá toda su voluntad política, capacidad técnica y sensibilidad social para resolver de fondo esta problemática que tanto afecta a la comunidad.

Una disculpa pública al regidor capitalino, Mtro. Federico Rangel Lozano. En días pasados le solicitamos apoyo para que la dirección de Servicios Públicos Municipales retirara unas ramas secas en un jardín de niños. Él tomó nota de nuestra solicitud y nos pidió paciencia para atenderla; sin embargo, un padre de familia al término de la llamada telefónica, exigió actuar de inmediato y no esperar. Al finalizar, el padre de familia nos invitó a acompañarlo a un recorrido por al menos 15 parques y jardines —entre ellos el Parque Hidalgo— y diversas calles. Durante el trayecto, nos mostró el sinnúmero de ramas amontonadas y basura acumulada en la vía pública desde hace más de un mes. Nos comentó: «Espero que me comprendan». Conozco al Mtro. Federico y sé que, si él fuera el alcalde, esta problemática social no existiría.

Para despedirme: Entramos al periodo tradicionalmente dedicado a conmemorar el mes patrio. La narrativa que se construye en la actualidad sobre estos procesos históricos reproduce, en buena medida, la misma retórica maniquea de los sectores conservadores que en su momento se sintieron traicionados por Agustín de Iturbide, Antonio López de Santa Anna, Maximiliano de Habsburgo y Porfirio Díaz, una visión posteriormente instrumentalizada tanto por liberales como por neoliberales. La verdadera historia de las transformaciones nacionales y el justo legado de los verdaderos Padres de la Patria continúa siendo un campo amplio de estudio, con frecuencia encubierto por el discurso oficial. La deuda histórica de los gobiernos de México con la memoria integral de sus fundadores sigue pendiente. Nos vemos en la próxima entrega.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.