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Manzanillo, Col.- Con una amplia convocatoria de liderazgos portuarios, empresariales, turísticos y ciudadanos, el Bloque Amplio de la Sociedad Civil realizó este sábado en la ciudad y puerto de Manzanillo la doble jornada cívica integrada por la Cumbre Ciudadana y la Conferencia Diálogos por la Democracia.
La jornada inició con la bienvenida y explicación de propósitos a cargo del coordinador, Roberto Moreno Béjar, quien expuso que el objetivo es construir desde abajo una agenda de futuro para Colima y Manzanillo, con participación ciudadana efectiva, sin simulaciones. Señaló que Manzanillo no puede seguir decidiendo su destino a espaldas del mar y de su gente, por lo que se convocó a escuchar a quienes mueven la economía real del puerto.
El momento central fue la suscripción de la “Carta de Intención para la Construcción de una Alianza Temporal, Transitoria y Emergente” de las y los Ciudadanos y los Partidos Políticos para ir en alianza en las próximas elecciones. El documento establece el compromiso de impulsar candidaturas competitivas, una plataforma común de gobierno y un pacto de coalición con reglas claras de selección, transparencia y contraloría social.
En esta edición manzanillense se sumaron firmas de alto peso: Julia Jiménez, presidenta del CDE del PAN en Colima, la dirigente del Comité Municipal del PRI en Manzanillo, así como el ciudadano Riult Rivera Gutiérrez y diversos actores sociales de todo el estado, más de 80 firmas con una destacada presencia del puerto. Con ello se amplía el acuerdo que ya habían suscrito otras fuerzas y organizaciones civiles en Colima, con Coquimatlán, Comala, Cuauhtémoc y Villa de Alvarez y en Tecomán con Armería e Ixtlahuacán. Moreno Béjar destacó que la alianza no es una suma de siglas, sino un frente ciudadano que pone por delante el rescate del puerto, el bienestar y la seguridad.

La jornada cerró con la relatoría de Jesús Granados, el moderador, quien sintetizó las intervenciones de los ponentes sobre el modelo de desarrollo portuario y estatal: Carlos Olivar afirmó que la modernización del comercio exterior en México se hace aquí, en Manzanillo, y que los retos de la cadena logística exigen coordinación efectiva, reformas innovadoras, trazabilidad y sumar experiencia bajo un liderazgo con visión de largo plazo.
Oscar Urdiales recordó los tiempos de aduana y explicó por qué ha crecido el puerto en infraestructura. Precisó que Manzanillo maneja el 44% de los TEUs del país e influye en 17 estados de la república, con una posición mundial única frente a los tigres asiáticos y la llegada de India. Aportó datos duros sobre corrupción en aduanas y concluyó que las multas no la erradican; se necesita personal más capacitado y sistemas tecnológicos.
Héctor Mora Gómez señaló que el proyecto original no es como está actualmente y que hubo un cambio de planeación. Aclaró que no serán dos puertos, sino uno solo con dos dársenas, y que Cuyutlán es la solución. Los más beneficiados serán los de la zona norte. Sostuvo que lo portuario y lo turístico sí pueden ir de la mano, pero el puerto debe invertir en salineros, pescadores y medio ambiente, al ser detonador de negocios y bienestar que requiere buenos gobernantes.
Felipe Luna expuso la realidad del turismo: los objetivos son los mismos desde hace años, lo que resulta una burla. De 350 mil personas económicamente activas, 40% depende del sector portuario ejecutivo. Advirtió que el turismo se está desangrando, aunque el turismo ejecutivo y las cuentas comerciales mantienen al sector, porque turismo implica bienestar.
Alejandro Casarrubias García, por su parte, dentro de Diálogos por la Democracia, explicó que lo que vende un puerto, sea aéreo, terrestre o náutico, es seguridad y oportunidades de negocio. El panorama de cruceros en Manzanillo es modesto, con 20 a 25 arribos al año, lo que representa un reto. Consideró que Manzanillo sigue un proceso pero está muy abandonado y requiere atención urgente.
El Bloque Amplio informó que la Carta seguirá abierta en los 10 municipios para sumar más liderazgos rumbo a 2027.

