Sociedad de la Información
Por: Luis Alfonso Polanco Terriquez
Planificación, Obra Humana y Finanzas Sanas: El Legado de Federico Rangel Lozano en Colima Capital. El desarrollo de las capitales requiere de liderazgos que superen la inercia del discurso y apuesten por la trascendencia. El crecimiento socioeconómico y urbano de Colima en el periodo comprendido entre 2012 y 2015 experimento un punto de inflexión.
Bajo la conducción de Federico Rangel Lozano, el municipio de Colima experimentó una transformación basada en la planificación estratégica, la cercanía con la gente y una rigurosa disciplina financiera, consolidando un legado de resultados tangibles que aún persisten y se palpan en la ciudad.
- Responsabilidad Hacendaria: Cero Deuda y Finanzas Transparentes
El pilar que sostuvo la transformación de Colima fue una administración institucional y transparente. A pesar de operar en un entorno financiero estatal complejo y un escenario nacional restrictivo, la gestión de Federico Rangel Lozano demostró que la eficiencia administrativa permite hacer más con menos.
El sello definitivo de esta disciplina financiera fue la entrega de una administración con cero deuda en pensiones y sin pasivos en ningún otro rubro; un logro excepcional en la política municipal moderna que garantizó la viabilidad financiera de las administraciones subsecuentes y protegió los derechos de los trabajadores. Este manejo pulcro se complementó con la simplificación de trámites administrativos, el establecimiento de reglas claras para la apertura de negocios y el fomento constante a la participación ciudadana.
- Conectividad Estratégica y Movilidad Urbana. La movilidad de la capital presentaba rezagos críticos: vialidades inconclusas, saturación vial y vados que aislaban por completo a diversas comunidades durante la temporada de lluvias. La administración de Rangel Lozano intervino mediante un plan maestro de infraestructura vial, edificando puentes estratégicos que resolvieron problemas históricos de conectividad urbana y rural:
- Puente Desarrollo Sur: Conectó de forma segura a las colonias Gregorio Torres Quintero, Las Albarradas, Parajes, Bosques del Sur, El Tívoli y Quinta El Tívoli con el Centro Estatal de Cancerología, eliminando el aislamiento vial causado por el paso del ferrocarril.
- Puente Lo de Villa: Estableció la conexión formal entre la colonia Obradores, la localidad de Los Limones y el municipio de Coquimatlán.
- Puente y Calle Oyamel: Unificó de manera integral los sectores de Prados del Sur y La Albarrada, resolviendo el tránsito seguro, especialmente para entornos escolares.
- Puente de La Estancia: Estructura moderna que desahogó puntos críticos de tránsito y optimizó los tiempos de traslado en la periferia.
Estas magnas obras se complementaron con arterias viales estratégicas ejecutadas con materiales de alta durabilidad, tales como la pavimentación hidráulica de la calle Aldama (tramo Siete Esquinas – Venustiano Carranza), la apertura de la calle Genoveva Sánchez con huellas de rodamiento (alternativa vial entre Ignacio Sandoval y Constitución), el par vial Agustín Yáñez – Gustavo Adolfo Bécquer, las soluciones en Las Palmas, la intervención integral de la calle Los Regalado y la pavimentación asfáltica de la Avenida Sabinos en Prados del Sur.
- Prevención de Riesgos y Servicios Básicos de Larga Duración. Gobernar con responsabilidad implica anticiparse a las contingencias. Ante las inundaciones recurrentes que afectaban a los habitantes de la zona centro, la administración ejecutó obras hidráulicas de gran envergadura. Se amplió sustancialmente el cauce del arroyo El Manrique en la calle Jiménez (desde la Avenida 20 de Noviembre hasta Cristóbal Colón), demoliendo estructuras que obstruían el flujo fluvial y mitigando el riesgo patrimonial para cientos de familias.
Paralelamente, se llevó justicia social a las zonas rurales a través de infraestructura básica indispensable:
- Suministro de agua potable: Conducción del vital líquido desde Estampilla hasta Las Tunas, e instalación de la red formal en Arroyo Verde.
- Saneamiento: Implementación del sistema de drenaje ecológico en la comunidad de Trapichillos.
- Equipamiento rural: Pavimentaciones, empedrados, huellas de rodamiento, banquetas y alumbrado público en las 28 comunidades rurales del municipio, garantizando la presencia real del gobierno en todo el territorio.
- Tejido Social: Espacios Públicos, Deporte y Cultura. Para la administración 2012-2015, la seguridad y la paz social se construyeron recuperando el entorno urbano. Se rehabilitaron de manera integral espacios emblemáticos como el Parque Hidalgo, el Jardín de San Francisco, y los sectores de La Albarrada y El Tívoli. Asimismo, se crearon nuevos pulmones y centros de convivencia como el parque lineal en la zona sur y el parque lineal de Santa Gertrudis en la zona norte, junto con andadores peatonales en Las Palmas.
El deporte y la identidad cultural fueron los dinamizadores de esta infraestructura:
- Infraestructura Deportiva: Construcción de canchas techadas y módulos deportivos en múltiples colonias para promover hábitos saludables y alejar a la juventud de conductas de riesgo.
- Activación Social: Implementación de los “Domingos en Piedra Lisa” y la peatonalización de la Calzada Galván, convirtiéndolos en centros de encuentro familiar.
- Identidad y Proyección: Institucionalización de actividades artísticas permanentes y festivales de gran arraigo como el Festival “Magia y Tradición” y la conmemoración de la Fundación de la Villa de Colima, manteniendo vivos los barrios y comunidades.
- Inclusión, Salud y Educación. La visión de Federico Rangel Lozano se anticipó a las políticas de equidad actuales. Mediante una movilidad incluyente, el municipio desarrolló las primeras redes de ciclovías y corredores peatonales planificados de la ciudad. A través del DIF Municipal, se descentralizó la atención médica instalando unidades de salud directamente en barrios y comunidades rurales, transformando la asistencia social en una política humana de proximidad. En el rubro educativo, el ayuntamiento garantizó entornos seguros mediante la dignificación de los accesos a los planteles escolares, protegiendo la integridad de los estudiantes de la capital..
Para reflexionar.
Lo anterior es solo una muestra de un legado transformador sostenible que a mas de una década de su inicio, la huella de la administración de Federico Rangel Lozano no se diluye en la retórica; se constata al caminar por Colima. Mientras que las omisiones de mantenimiento de administraciones posteriores evidencian el desgaste de algunos entornos, la infraestructura clave de aquel trienio continúa prestando un servicio eficiente a la ciudadanía.
Para despedirme. La combinación de planificación técnica, sensibilidad social y la entrega de una administración ejemplar con cero deuda demuestra que el periodo 2012-2015 no fue una etapa de gestión ordinaria, sino el trienio que transformó de manera sostenible y responsable a Colima Capital.
Nos vemos en otra entrega.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

