Alfredo Quiles Cabrera | CN COLIMANOTICIAS
Colima, Col.- Pese a que el Estado de Colima es considerada como una de las entidades más violentas a nivel nacional, los municipios de Colima y Villa de Álvarez son consideradas también como “una de las zonas metropolitanas del país propicias para generar, atraer y retener talento e inversión”, de acuerdo con el Índice de Competitividad Urbana (ICU) realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
El Índice de Competitividad Urbana (ICU) evalúa la capacidad de 72 zonas metropolitanas del país para generar, atraer y retener talento e inversión. Estas ciudades concentran el motor de la actividad económica nacional, representan entre 80% y 90% del PIB nacional y albergan a 62% de los mexicanos, por lo que su desempeño es fundamental para el desarrollo y la competitividad del país.
En este índice de Competitividad Urbana (ICU) se colocó a la zona conurbada de Colima-Villa de Álvarez entre las 15 zonas urbanas con una población de entre 250 mil a 500 mil habitantes, con mayor potencial para generar, atraer y retener talento e inversión.
En este índice de Competitividad del IMCO identifica tres condiciones que marcan la diferencia entre las ciudades más competitivas y las rezagadas, que son un mercado laboral formal con grandes empresas capaces de articular cadenas productivas y gobiernos locales con autonomía fiscal y menor percepción de corrupción.
La seguridad pública tiene la mayor dispersión entre las ciudades. La percepción de seguridad promedio en las 72 ciudades es de 39.23%: solo 4 de cada 10 mexicanos se sienten seguros en su ciudad.
En esta edición, las ciudades mostraron avances en los subíndices de Infraestructura y Sistema político y Gobiernos, donde se observan mejoras en conectividad digital, provisión de servicios básicos y autonomía fiscal en varias zonas metropolitanas.
Sin embargo, los resultados revelan retrocesos: el crecimiento económico promedio de las zonas metropolitanas cayó de 4.1% a 2.4% respecto a la edición anterior, la violencia se intensificó en varias ciudades, y la percepción de corrupción se mantiene en niveles elevados en todas las urbes.
En este sentido, el instituto propone tres líneas de acción para fortalecer la competitividad urbana: crear un Fondo de Diversificación Productiva para ciudades con alta dependencia sectorial, reformar gradualmente las cuotas al IMSS para facilitar la formalización laboral en micro y pequeñas empresas, y modernizar los catastros municipales con imágenes satelitales e inteligencia artificial, vinculando las transferencias federales a mejoras verificables en la recaudación predial.

