*Este esquema será presentado y analizado a profundidad durante el Global Trade Summit 2026, en julio.
Alfredo Quiles Cabrera| CN COLIMANOTICIAS
Colima, Col.- El comercio marítimo entre Asia y la Costa Este de Estados Unidos podría ampliarse pues en este nuevo contexto económico global, emerge como una alternativa estratégica el corredor Asia–Manzanillo–Port Laredo–Estados Unidos que representa una ruta multimodal capaz de ofrecer mayor previsibilidad, flexibilidad operativa y tiempos competitivos para el comercio transpacífico con destino al mercado estadounidense.
Este esquema será presentado y analizado a profundidad durante el Global Trade Summit 2026, que se llevará a cabo en Laredo, Texas, del 12 al 14 de julio en Laredo, Texas
Para un volumen creciente de carga asiática, la ruta vía México ofrece una alternativa viable y estratégica, especialmente para empresas que buscan reducir riesgos climáticos, diversificar rutas y optimizar su costo total puesto en destino, según dio a conocer el Periódico El Financiero.
MANZANILLO: LA PUERTA TRANSPACÍFICA
El Puerto de Manzanillo, responsable de más del 40 % de la carga contenerizada de México, se consolida como el punto de entrada natural para mercancías provenientes de China, Corea del Sur, Japón y el Sudeste Asiático. Actualmente en expansión hacia una capacidad superior a 10 millones de TEU, Manzanillo combina conectividad marítima con una red terrestre robusta.
Desde la costa del Pacífico mexicano, los contenedores pueden desplazarse por ferrocarril o autotransporte hacia el norte del país, aprovechando corredores logísticos que conectan con Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, hasta alcanzar la frontera con Texas.
Esta integración convierte a Manzanillo no solo en un puerto marítimo, sino en el primer eslabón de un sistema intermodal continental.
Una vez en la frontera, Port Laredo desempeña un papel decisivo. Más que un punto de cruce, este puerto interior se ha consolidado como el principal nodo terrestre de comercio internacional del hemisferio occidental, concentrando el mayor intercambio binacional de camiones y ferrocarril entre México y Estados Unidos.
En este corredor, Port Laredo no es solo un punto de paso: es el lugar donde se orquesta la entrada terrestre de Asia al mercado estadounidense, redistribuyendo carga hacia el Eje Este y el Medio Oeste con tiempos competitivos y certidumbre regulatoria.
El corredor Manzanillo–Port Laredo ofrece beneficios claros frente a la ruta tradicional vía Panamá: menor tiempo marítimo: el tránsito Asia–Manzanillo es más corto que el trayecto marítimo completo hacia la Costa Este; reducción del costo total: el transbordo terrestre se compensa con menores tarifas portuarias y mayor previsibilidad; flexibilidad aduanera y seguridad: procesos certificados bajo marcos como CTPAT y OEA, y diversificación estratégica: menor exposición a cuellos de botella climáticos y operativos del Canal de Panamá.
Este modelo responde a una lógica moderna: no concentrar el riesgo en una sola ruta, sino construir sistemas redundantes y confiables.
De consolidarse, este corredor reposicionará a México como puente logístico entre Asia y Norteamérica, al tiempo que refuerza el papel de Texas —y particularmente de Port Laredo— como el eje terrestre de la logística continental.
El Global Trade Summit 2026, que se celebrará del 12 al 14 de julio en Laredo, Texas, será el espacio donde líderes del sector público y privado analizarán este corredor como lo que realmente es: una nueva arquitectura logística para Norteamérica. Porque en el comercio del futuro, no ganan las rutas más antiguas, sino las mejor diseñadas.

