SE DICE QUE…
Por: Édgar Rodríguez H.
*Jacinto Cenobio vivió días de gloria, poder e influencia, al lado del profesor normalista Gustavo Alberto Vázquez Montes cuando éste fue candidato a la gubernatura del estado en 2003 y luego poco más de 15 meses gobernador constitucional de Colima. Los cuatro años y medio de gestión del también tecomense Silverio Cavazos Ceballos sobrevivió en la nómina oficial pero ya en un quinto plano. En el 2009 creyó que su futuro asegurado estaba al haberse integrado con el calificado por Nabor Ochoa López como el “priista más prominente del estado”, José Ignacio Peralta Sánchez, en sus etapas de candidato a la alcaldía capitalina, alcalde y fallido candidato a senador de la República, por aquello de la equidad de género.
Grandes fueron las esperanzas de mejora continua que Jacinto Cenobio abrigó con el nombramiento de su entonces todavía patrón cuando éste recibió el cargo de Subsecretario de Comunicaciones del Gobierno Federal; sin embargo, al igual que al resto del primer equipo peraltista, quedó vestido y alborotado, con las maletas hechas, sin viajar a la gran ciudad donde tendría jugoso puesto público al lado de quien había servido con dedicación, entrega y lealtad, durante cuatro años.
Despechado y blanco de coraje, Jacinto Cenobio relata interesantes historias que pintan de cuerpo entero a quien podría gobernar Colima el próximo sexenio si así los decide el poder central encarnado por los Peña, Slim y Vidagaray, les guste o no les guste, les cuadre o no les cuadre, a los colimenses.
*El gris Enrique Michel Ruiz, ahora en su etapa de columnista en un medio impreso local, debe saber que el que pone se expone, que donde las dan las toman, que el que se ríe se lleva y el que se lleva se aguanta. Así que luego no se asuste de los fogonazos del fuego que él mismo atiza.
*Sabidas eran las limitaciones del nuevo delgado en Colima de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), médico general Ciro Hurtado Ramos, pero con sus recientes declaraciones la apertura, que no instalación como él dice”, de una mina que perjudicaría los manantiales de Zacualpan. En lugar de entrarle como hombrecito al problema, se fue por la fácil vía burocrática al pedirle a los pobladores de Zacualpan e indirectamente al mismo Director de CIAPCOV, Óscar Valencia Montes, “oficializar con un papel en donde diga, yo denuncio a fulano o zutano en tal parte en donde están extrayendo material o donde tienen aparentemente un permiso de exploración y lo están aprovechando para explotación”.
*Otro que no canta mal las rancheras es el muchacho al que la senadora con licencia, Itzel Ríos De La Mora, le consiguió el puesto de Delegado de la SEMARNAT en el estado, Ernesto Pasarín Tapia. En manos de tales funcionarios está el futuro del medio ambiente en que sobreviven los colimenses.
*En el informe de los legisladores federales Nabor Ochoa López y Francisco Zepeda González, la gente abandonó el Casino de la Feria mucho antes de lo programado, por lo que ya no hicieron usos de la palabra el representante del PVEM, el dirigente estatal del PRI estatal y quien llevó la representación del gobernador del estado.
*A pesar del gran esfuerzo que realizaron el cetemista Alberto Medina Urgell y el líder estatal de la Croc, David Ortega Quiterio, el total de asistentes al tan publicitado evento no llegó a los mil. Eso sí, los matraqueros hicieron ruido.
*Si los amigos de los amigos de Jesús Orozco Alfaro son sus amigos, luego entonces ya lo son él y Fernando Moreno Peña, mentor político y amigo de Francisco Zepeda González, quien a su vez es amigo de Nabor Ochoa López y a través de éste de Jesús Orozco Alfaro. En el mismo paquete va el gallo del Otro PRI y del poder central a la gubernatura del estado, José Ignacio Peralta Sánchez. El trabuco que han armado Chucho, Fernando, Nabor, Nacho y Pico, es de pronóstico reservado. Si no, al tiempo.

