AMANECER POLÍTICO
Por: Felipe Díaz Cortez
El término huachicol fiscal se utiliza en México para referirse a prácticas ilegales relacionadas con la evasión de impuestos, especialmente en el sector de los combustibles. Aunque originalmente la palabra “huachicol” hacía referencia al robo y venta clandestina de combustibles, en el ámbito fiscal se emplea para describir la simulación de operaciones, la emisión de facturas falsas o la adulteración de documentos con el fin de reducir o evadir el pago de impuestos. Estas actividades afectan directamente la recaudación fiscal del gobierno y fomentan la competencia desleal en diversos sectores económicos.
El huachicol fiscal es considerado una forma de corrupción y es perseguido por las autoridades mexicanas mediante auditorías, investigaciones y reformas legales, buscando erradicar estas prácticas y fortalecer el sistema tributario nacional.
Y no dudo sea producto de años de investigación y sale ahora porque el gobierno federal tiene todos los pelos de la burra en la mano. Así que no sería raro que comenzáramos a ver la caída de las cacas grandes del PRIANRD en el país y los estados y municipios que fueron gobernados por ladrones de cuello blanco.
¿Cuándo se había visto antes? ¡Jamás!
DESTRUIR VS CONSTRUIR
No cabe duda de que lo más fácil es destruir, construir cuesta uno y la mitad del otro. Y lo refiero poque veo una oposición que se rompe las venas y de desagarra las vestiduras en protesta por los altos índices de inseguridad. Lo que no veo son propuestas de los adversarios para bajar esos índices delictivos.
Exigen mano dura del gobierno, de ahí no pasan y no creo que sea lo solución porque al parecer lo que quieren, los adversarios, es que caiga en la trampa el gobierno para lanzarse como perros rabosos en su contra y decir que tenemos un gobierno represor y troglodita. Nunca lo van a ver, porque un gobierno humanista como el de la 4T, repudia la violencia.
Luego entonces, señores adversarios, métanle seso al asunto y en lugar de tirar golpes al aire, presenten propuestas, mejores que las que proponen los gobiernos actuales en contra de la inseguridad.
Ven que hay rezón en lo que les dije al principio, destruir cualquiera puede, para construir es dónde muchos se arranan.
Ya ven, este señor Alejandro Moreno, la señora Mely Romero y el señor Enrique Rojas, están aprovechando un crimen para descalificar al gobierno de Indira Vizcaíno y no sólo eso, sino que hasta se han atrevido a culparla. Eso sólo cabe en cabezas enfermas, en estómagos vacíos y en personas ardidas por haber perdido algún tipo de privilegio.
Creo que como sociedad nos estamos quedando a deber mucho, porque en casa es dónde mejor se puede colaborar para bajar la inseguridad. Y quieres saber cómo, sencillo, pregúntale a la persona que ves todas las mañanas en el espejo, qué puedes hacer tú para que la inseguridad baje. Mira a los ojos de tus hijos, antes de lanzar una crítica malsana y pregúntate si es correcto lo que piensas hacer.
Ya se fijaron quiénes son los que más se oponen a la reforma a la Ley de Amparo, son los que por años han utilizado el amparo para evadir la justicia; son los ministros, magistrados y jueces que mercadeaban la justicia y la vendían al que podía pagarla; son los que lavan dinero del narco y los que no quieren pagar impuestos porque quedaron mal acostumbrado a amasar fortunas mal habidas, como el señor Ricardo Salinas Pliego, por ejemplo y algunos otros.
Ahora, si nos vamos al dato sobre la aceptación del gobierno que encabeza la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, arriba del 80%, me parece un excelente indicador de dos cosas, una: Lo que está haciendo la presidenta el pueblo lo ve con buenos ojos y dos: Lo que hacen los adversarios no ha pegado en la gente porque son puras mentiras, equivocaron la estrategia, en lugar de pegar debieron trabajar con la cabeza en propuestas mejores que las que ha propuesto el gobierno y no me cansaré de decir que éste sí es un cambio verdadero, no como la sarta de simulaciones del pasado.
Y hay que decirlo, el gobierno del cambio verdadero no puede aceptar los errores de alguno de sus miembros y menos si van en contra de los intereses del pueblo o de la transformación nacional, así sean los que están en la cúpula del poder, como Adán Augusto, por ejemplo. Hacerlo sería como abrirle la puerta a quienes por 36 años se burlaron de nosotros.
También hay que decirlo, las sentencias y los castigos deber ser resultado de investigaciones serias, comprometidas y apegadas a la verdad, por tanto, la persona acusada que resulte inocente, se le debe reconocer públicamente y a la persona que resulte culpable, aplicarle la Ley con todo rigor. No debe de haber medias tintas, pues vale más una vez colorado que cien descolorido.
AL MARGEN
Al PRI y al PAN la ambición los unió, siendo partidos antagónicos, el mismo motivo hoy los divide.
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