3×1=3 POR MI SALUD

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AMANECER POLÍTICO

Por: Felipe Díaz Cortez

Al margen de que las enfermedades nos llegan por múltiples factores, todo lo que hagamos de manera preventiva, nos ayudará para mantener un cuerpo sano.

Recién el gobierno federal puso en marcha la estrategia 3×1=3 por mi salud, con tres acciones fundamentales: Alimentación correcta, hidratación con agua simple potable y activación física regular, con lo que según las autoridades se busca prevenir hasta el 80 por ciento de las enfermedades crónicas no transmisibles, entre ellas, diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y favorecer la salud mental.

*Alimentación correcta:

La alimentación correcta es mucho más que la simple elección de los alimentos que llevamos a la mesa; es un arte cotidiano que implica consciencia, responsabilidad y placer. En un mundo acelerado, donde la prisa dicta el ritmo de la vida y los hábitos alimenticios suelen quedar relegados a un segundo plano, detenerse a reflexionar sobre la calidad de aquello que consumimos se convierte en un acto de autocuidado y respeto por el propio cuerpo.

La alimentación correcta no se limita a la ingesta de alimentos saludables o a seguir una dieta específica. Esta práctica abarca el equilibrio, la variedad y la moderación, componentes esenciales para mantener una vida plena y energética. Implica elegir alimentos que aporten nutrientes necesarios para el funcionamiento óptimo del organismo y, al mismo tiempo, disfrutar de la experiencia de comer, apreciando texturas, colores, aromas y sabores.

Es escuchar las señales que el cuerpo envía, reconociendo el hambre real y la saciedad. Es evitar los extremos, las dietas restrictivas sin fundamento y los excesos que pueden derivar en problemas de salud como la obesidad, la diabetes o enfermedades cardiovasculares.

La diversidad en la alimentación garantiza el aporte balanceado de vitaminas, minerales, proteínas, grasas y carbohidratos. Una dieta rica y colorida, donde las frutas y verduras ocupan un lugar protagonista, proporciona antioxidantes y fibra, esenciales para el funcionamiento digestivo y el fortalecimiento del sistema inmunológico.

No se trata de eliminar grupos de alimentos, sino de incorporarlos de manera sensata, priorizando aquellos que provienen de fuentes naturales sobre los ultraprocesados. Los cereales integrales, las leguminosas, los lácteos bajos en grasa —o sus equivalentes vegetales—, las semillas y las grasas saludables, como el aceite de oliva o el aguacate, conforman la base de una alimentación equilibrada.

Hábitos para una alimentación correcta.

  • Planear los menús semanales, asegurando variedad y equilibrio.
  • Consumir alimentos locales y de temporada, fomentando la economía regional y reduciendo la huella ecológica.
  • Leer las etiquetas de los productos y evitar aquellos con exceso de azúcares, grasas trans y sodio.
  • Comer despacio, masticando bien cada bocado y permitiendo que el cuerpo registre la saciedad.
  • Hidratarse adecuadamente, priorizando el agua natural sobre bebidas azucaradas.
  • Escuchar las necesidades del propio cuerpo, identificando las señales de hambre y saciedad.

*Hidratación con agua simple potable:

El agua simple potable es mucho más que un líquido para calmar la sed; es el pilar sobre el que se sostiene la vida, la salud y el bienestar de las personas. Adoptar el hábito de tomar agua pura todos los días, en cantidad suficiente y asegurándose de que sea potable, es una decisión que impacta positivamente en todos los aspectos de la vida. Además, cuidar este recurso, promover su acceso y hacer un uso responsable de él es una responsabilidad compartida por todas las personas. Beber agua simple potable es un acto sencillo, pero con grandes efectos para la salud propia y colectiva. Se recomienda tomar entre tres y cuatro litros todos los días de la semana.

*Activación física regular: 

La activación física regular es fundamental para mantener un estilo de vida saludable. Realizar ejercicio de manera constante contribuye a fortalecer el sistema cardiovascular, mejorar la capacidad pulmonar y mantener un peso adecuado. Además, la actividad física ayuda a reducir el estrés, mejora el estado de ánimo y favorece la socialización cuando se realiza en grupo.

No es necesario practicar deportes de alto rendimiento; caminar, andar en bicicleta, bailar o realizar ejercicios de estiramiento son excelentes alternativas. Lo importante es moverse todos los días, adaptando la intensidad a las capacidades de cada persona. Convertir la activación física en un hábito cotidiano puede prevenir enfermedades crónicas y mejorar significativamente la calidad de vida.

Los Servicios de Salud de Colima, hacen la atenta invitación a toda la comunidad colimense para sumarse activamente a esta estrategia y adoptar hábitos que promuevan una vida saludable, pues con pequeñas acciones diarias, es posible construir un futuro más sano para todas y todos en nuestra hermosa Colima. 

AL MARGEN

De acuerdo con el líder de los trabajadores al servicio del Ayuntamiento de Colima, Héctor Arturo León, en el gobierno de Riult Rivera, “usaron el dinero para otras cosas, y por eso hoy tienen problemas de impago con la nómina de los trabajadores”.

Pero adelantarle el pago de las participaciones sería diferir el problema para tiempos posteriores, lo más recomendable sería que el presidente municipal se organice mejor y no levante sospechas de un desvío de los recursos públicos hacia sus aspiraciones políticas. 

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.