VENTANA POLÍTICA
Por: Guillermo Montelón Nava
Mientras se presume un ilusorio triunfalismo por haber logrado un mes de gracia para que se impongan aranceles a las importaciones mexicanas hacia la Unión Americana, la realidad es que eso no es mas que una muy leve oportunidad para que el desgobierno de Claudia busque rectificar el camino en el tema de combate a las organizaciones criminales ya declaradas como organizaciones terroristas. Más que frenar la migración o revertir el déficit comercial que tiene el vecino país con México, el tema de fondo es el cúmulo de expedientes, acusaciones y señalamientos hechos por varios de los testigos protegidos que ya desde principios del año anterior hicieron públicas cuando se denunció que desde la campaña del 2006 Morena recibió dinero del narco y que lo mismo ocurrió en las campañas del 2012, 2018 y 2024, además de que en la última también llegó dinero del huachicol fiscal.
El gobierno estadounidense ha sido muy claro y reiterativo. Las acusaciones y señalamientos no son mera especulación cuando afirma: El gobierno de México tiene una escandalosa relación con las organizaciones de narcotraficantes. Vaya ridículo de la presidente cuando dice que no se refiere a los gobiernos de morena, sino al de Calderón por los vínculos de García Luna y agrega que es una calumnia sin fundamentos ni pruebas.
Lo cierto es que tanto el presidente Donald Trump, el Secretario de estado, la vocera de la Casa Blanca, entre otros funcionarios, han dicho que se refieren a este gobierno y al anterior. De hecho la fiscal de USA declara que ya es urgente la eliminación total de los cárteles en México, mientras Claudia y sus aplaudidores recurren a la cursilería y al ridículo para tratar de desviar la atención o minimizar el verdadero problema. Lo cierto es que la espada de Damocles pende sobre más de una docena de funcionarios de este y el pasado gobierno, comenzando por el propio López Obrador del que la DEA y otras instituciones gringas tienen investigaciones en curso.
De hecho un alto porcentaje de mexicanos, no pueden pasar por alto cómo desde que asumió el mando AMLO, se dejó crecer a las organizaciones criminales, se les protegió y se les otorgó total impunidad dizque porque también son pueblo, que también tienen derechos humanos y porque este gobierno no es represor. La gente observadora lo comenta mucho en redes sociales; tiene muy presentes las múltiples giras del expresidente a Vadiraguato, haciéndose acompañar en las últimas por la actual presidente, el saludo a la mamá del chapo y las múltiples defensas que Morena hace de narco gobernadores como el de Sinaloa Rubén Rocha Moya, el de Tamaulipas Cuitláhuac García, el de Tabasco que encabezó Adán Augusto López o al de Morelos con Cuahutémoc Blanco entre otros. La política de abrazos no balazos fue el disfraz casi perfecto para ofrecer impunidad y manga ancha a diversas organizaciones delictivas que todos los días siguen generando violencia con asesinatos, masacres, desapariciones, además de secuestros, extorsiones y otros delitos, sin que el actual gobierno pueda demostrar que en verdad habrá cambios y buenos resultados en materia de seguridad.
Si en verdad la presidente está dispuesta a desmentir al gobierno de la Unión Americana, tendría que comenzar por obligar a Rocha Moya a que deje la gubernatura, tendría que demostrar que es una verdadera jefa de estado y no actuar como una presidente autoritaria, majadera, que quiere sentirse como la dueña de México y que sigue respondiendo más a los intereses de su titiritero que a los del país. Lo que hizo al no invitar a la presidente de la Suprema Corte de Justicia al evento del 108 aniversario de la Constitución, la pinta de cuerpo entero como una mujer, que además de violar la máxima ley, atenta contra otro poder, con la agravante de que se trata de una mujer, que es su par, representante del poder judicial.
Más allá de las amenazas de Trump sobre los aranceles, la presidente Claudia ya debería poner los pies sobre la tierra para, si bien es cierto que le están tomando la medida al vecino fanfarrón, también lo es que hay un problema, una debilidad mayor que pone en desventaja al gobierno de México, pues por sí mismo se ha debilitado al destruir instituciones, pero sobre todo porque hay muchas evidencias de la existencia de un narco gobierno y ya están sobre el escritorio de la Casa Blanca algunas propuestas para atacar a las organizaciones criminales.
Frente a este escenario, la sociedad mexicana debemos estar muy atentos y valorar tanto las acusaciones del vecino del país, como las evidencias y la realidad cotidiana, sin perder de vista que aún están por venir otras presiones del vecino país, sobre todo porque los grandes empresarios e inversionistas ya han señalado que la reforma al poder judicial representa una seria amenaza a sus intereses, tema que en el proceso para la elección pudiera empantanarse, y de continuar con ese capricho venganza, será un rotundo fracaso. Al tiempo.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

