Por: Ángel Durán
El parque Juan Oseguera Velázquez, ubicado al norte de la ciudad, es un espacio emblemático de gran belleza que ocupa toda una manzana y que, hasta hace unos meses, era un punto de encuentro para personas de todas las edades.

Niños jugando, adultos caminando, mujeres haciendo ejercicio en grupos y familias disfrutando de un momento al aire libre eran escenas comunes en este frondoso jardín.
Sin embargo, en los últimos meses, el parque ha estado descuidado.
La falta de mantenimiento ha causado que las áreas verdes se vean sucias y descuidadas, lo que representa un espacio no apto para la convivencia pacífica que solía caracterizar a este lugar.
Este descuido no es un caso aislado, ya que se ha observado en varios parques y jardines de la ciudad.
El Departamento de Parques y Jardines del Ayuntamiento, tiene la responsabilidad de mantener estos espacios en condiciones óptimas para el disfrute de los ciudadanos. Según el artículo 115 de la Constitución mexicana, es una obligación del Ayuntamiento, garantizar el cuidado y mantenimiento de los espacios públicos.
Este descuido, que parece tener su origen en una desorganización heredada del trienio anterior, debe ser corregido a la brevedad.
La sociedad juega un papel crucial en este proceso.
Es fundamental que los ciudadanos nos unamos para colaborar en el mantenimiento y cuidado de estos lugares de esparcimiento y reunión familiar.
El parque Juan Oseguera Velázquez, conocido popularmente como “el jardín de los borrachos” por la comunidad, es un sitio de unión familiar que no debe caer en el olvido.
Su mantenimiento no puede depender exclusivamente de las autoridades, ya que tienen múltiples ocupaciones y, por ahora, han dejado de lado el cuidado de los jardines.
Es imperativo que el Ayuntamiento recupere el interés por el embellecimiento de la ciudad, reconociendo que esto forma parte del derecho humano a la ciudad y a vivir en un ambiente sano y seguro.
Contar con espacios verdes bien atendidos es esencial para el bienestar de los ciudadanos.
Es necesario resolver los problemas que han llevado a esta situación, sean estos por falta de presupuesto o de organización.
La comunidad también debe involucrarse activamente en la conservación de estos espacios, asegurando que sean seguros, limpios y bien conservados.
La colaboración entre autoridades y ciudadanos es fundamental para mantener el parque Juan Oseguera Velázquez y otros jardines en condiciones óptimas, para que sigan siendo lugares de encuentro y disfrute para todos.
Ojalá pronto veamos un cambio en la gestión y cuidado de nuestros parques, reflejando el compromiso de las autoridades y la sociedad con la calidad de vida y el embellecimiento de nuestra ciudad.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.

