KAMALA O TRUMP

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Por: José Díaz Madrigal

En estas mismas colaboraciones dominicales, pero de hace 4 años, apareció la columna “A México le conviene que gane Trump”. Esa vez estuvo a un pelo de ganar la elección. Por cierto, aquella campaña fue por mucho más polarizante que la actual; de tal modo que unos exaltados partidarios de Trump, días previos a que terminara su mandato, tomaron por asalto el Capitolio; el emblemático edificio de la capital norteamericana que se distingue por la enorme cúpula blanca y que es sede del Congreso de los Estados Unidos. Algo así como el San Lázaro de nuestro México.

De nueva cuenta Trump se presenta como candidato a la presidencia de su país, postulado por el partido Republicano. Ganó la candidatura después de haber derrotado a varios precandidatos prominentes de su propio partido, que no superaron la popularidad del expresidente. A pesar de que éste enfrenta investigaciones legales del Departamento de Justicia. Aún con eso, mantiene un amplio soporte de simpatizantes comprometidos con sus ideales.

Son precisamente esos ideales que Trump sostiene, lo que lo hacen diferente con su adversaria Demócrata Kamala Harris. En primer lugar Trump es un candidato que defiende la vida humana. Tomando en cuenta que el embrión humano es un ser vivo en la etapa inicial de su desarrollo que inicia desde el momento de la fecundación.

En cambio Kamala no defiende la vida. Ella está a favor de que la vida intrauterina se termine -se le dé muerte- cuando una madre así decida. Kamala está de acuerdo en acabar con esos seres indefensos y vulnerables que son los embriones o fetos humanos, mediante la práctica de abortos provocados.

Desde que la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos echó abajo el derecho constitucional al aborto, Kamala se ha pronunciado muchas veces en contra de ese decreto de suspensión emitido por el Tribunal Supremo. De hecho, durante su cargo como vicepresidenta, ella ha sido de las voces más virulentas a favor del aborto.

El mayor tesoro que tenemos los seres humanos es la vida. Defiendeme la vida Tú que das la vida y eres amigo de la vida -sentido poema que se mueve entre El Genesis y La Sabiduría- motivo por el cual es importante defender la vida en todas las etapas, desde lo más débil y diminuto que parezca el comienzo, hasta el ocaso de la misma. A Trump se le echará en Cara su aspecto arrogante y engreído, sin embargo tiene la virtud que no tiene Kamala, él si defiende la vida humana.

En los últimos 40 años, a México le ha ido mejor con presidentes republicanos que con los demócratas. Con Biden, demócrata, el actual presidente; la línea divisoria entre los dos países aumentó en problemas y del lado mexicano es de lo más inseguro. Obama otro demócrata, con dos períodos en el poder, se dieron las mayores deportaciones.

Estados Unidos es el país en el mundo que más emigrantes recibe. Nunca he sabido de alguien que se quiera ir a radicar a Rusia o China, mucho menos a Cuba con gobiernos parásitos. Así pues, es normal que Trump quiera poner orden en el desorden fronterizo con México.

Sigo sosteniendo que a México le hubiera ido mejor hace 4 años con Trump, que con el aguado Biden. En las elecciones del próximo 5 de noviembre, ojalá que gane Trump.

Cuando el Peje llegó a la presidencia de la República, días después Trump envió a México a su propio yerno a entrevistarse en privado con López Obrador. Nunca se ha sabido del contenido de esas conversaciones, pero la conjetura popular hace suponer que vino a ponerle los perones a cinco a jalarle las orejas, es decir que no se saliera de ciertos lineamientos que a los gringos les interesaban.

Los dos años que coincidieron en la presidencia de sus respectivos países, el mexicano se portó relativamente decente, sin embargo una vez que terminó Trump, el Peje se dió vuelo en destruir las instituciones, alguna vez lo declaró fuerte y recio: “Al diablo con las instituciones” puesto que le estorban para imponer sólo su punto de vista. Que no es democrático.

Ahora con la nueva presidenta en funciones, no se le ve intención de salirse de la coreografía que le dejó marcada su antecesor. Se respira un ambiente en cierto sector del pueblo, de un aire contaminado, de derrota y desconfianza; puesto que la nueva titular del ejecutivo, está terminando de destruir casi todas las instituciones que gozaban de autonomía. De todas, la que más duele es perder la independencia del Poder Judicial. Por eso y por muchas cosas más, reitero la visión de hace 4 años: A México le conviene que gane Trump.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva de autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.