AMANECER POLÍTICO
Por: Felipe Díaz Cortez
En México el equilibrio de poderes a servido para dos cosas, una para ser obstáculo uno de los otros dos poderes o para solapar las malas prácticas de cualquiera de ellos. Y así ha actuado el Poder Judicial hasta nuestros días.
Sin embargo, cuando hay un gobierno como el actual, humanista, que pone al centro de sus políticas públicas al pueblo, cambian las cosas, porque los tres poderes pueden formar un equipo que permita el beneficio colectivo. Y es hacía donde va la propuesta de nuestro presidente, Andrés Manuel López Obrador.
La transformación nacional, cuyo objetivo es terminar con la corrupción y la impunidad, debe llegar a todos los sectores de los tres poderes, el Poder Judicial no puede ser la excepción como de alguna manera han dejado ver sus titulares.
La reforma al Poder Judicial tiene su base en la manera de cómo serán seleccionados los juzgadores y magistrados, así como en el perfil de los que van a juzgar, considerando, al mismo tiempo, la carrera judicial, tan importante para darle calidad a las funciones de este poder.
Al mismo tiempo lo que se quiere es que el Poder Judicial no se siga considerando como una casta divina que tanto jueces como magistrados del nivel federal y los estados perciban sueldos inimaginables para el resto de la población y privilegios virreinales.
En el arranque de los foros para la reforma del Poder Judicial pudimos observar puntos de vista diferentes y cito un ejemplo: La magistrada Norma Piña dijo que el Poder Judicial ocupa jueces honestos, con vocación de servicio, empáticos y preparados, tiene razón, pero entonces ¿por qué un juez con esas características con facilidad deja libre a un criminal?
Tienen una salida fácil, culpar a las áreas de procuración de justicia por no armar bien los expedientes, habría que analizar caso por caso para conocer la realidad.
El punto es que el pueblo al ratificar la 4T es muy claro, ya no quiere en México ni corrupción, ni impunidad y creo que, con una buena reforma al poder judicial, la inseguridad comenzará a bajar, hoy los delincuentes entienden perfectamente que con dinero se puede comprar a jueces y magistrados, pero después de la reforma no creo.
También con la reforma al Poder Judicial se reforzará el liderazgo de México en América Latina y eso es muy bueno para todos.
Nuestro presidente, Andrés Manuel López Obrador les dijo a los que hoy son jueces y magistrados, tanto del nivel federal como en los estados, que ellos pueden aspirar a los cargos, siempre y cuando se sujeten al escrutinio de la población. Aunque, a decir verdad, no creo que haya quien vote por ellos.
Pero lo que nadie puede negar es que al Poder Judicial le hace falta una sacudida a fondo; so pretexto de la división de poderes ellos han hecho un nido de malos mexicanos que se han enriquecido flexibilizando la justicia al mejor postor y al poderoso caballero.
NO A LA CONTINUIDAD
¿Quién no se acuerda de aquellos tiempos en que cada seis años no queríamos la continuidad de un gobierno a otro? Pero eran tiempos de la esperanza de que el gobierno siguiente fuera menos peor que el anterior. Los gobiernos pasados era de injusticia total y gobiernos para unos cuantos.
Ahora, por primera vez de todas y todos los que estamos vivos, queremos que haya continuidad, que el nuevo gobierno sea mejor que el anterior. No menos peor.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador dejará lavara alta, pero no insuperable y creo que la doctora Claudia Sheinbaum Pardo tiene los ovarios necesarios para hacerlo mejor.
Por cierto, me llena de orgullo platicar con verdaderos priistas y panistas que me dicen que el gobierno actual ha hecho muy bien las cosas y que no tienen duda en que la doctora Claudia Sheinbaum Pardo lo hará mejor. Y parafraseando a nuestro siempre gobernador: Gustavo Vázquez Montes: “Mucho mejor”.
Me congratulo con el pueblo de México que no se equivocó, su elección fue la mejor en muchos años, sin menospreciar la del 2018. Y sin el menor ánimo de ofender a nadie, no puedo imaginarme un escenario sin la doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
Tampoco tengo duda que, si en este país todas y todos nos ponemos las pilas y trabajamos para fortalecer a nuestra presidenta y su plan de trabajo, este país será ejemplo del mundo entero, más de lo que ya es.
Pero si los opositores siguen con la bajeza de entorpecer todo el trabajo del gobierno federal, lo único que estarán haciendo es postergar el progreso de las y los mexicanos.
No estaría mal una Ley que expulsara a los que no quieren que México prospere, a los que no quieren el bienestar para todas y todos, a los que no quieren que haya oportunidades para todas y todos.
Oponerse al beneficio del pueblo es cosa de almas negras, dura y podridas. Y esas no las queremos entre nosotros; igual que los que alegan que nuestro presidente nos ha divido, aquí no hay más que los egoístas que quieren todo para unos cuantos y los que quieren que en México haya igualdad y justicia. ¿En cuál lado estás?
SIEMBRA UN ÁRBOL
Estamos en un muy buen tiempo para plantar un árbol en cualquier lugar que no perjudique a nadie, en camellones, por ejemplo, parques, jardines, en el campo. Se puede utilizar cualquier espacio donde un árbol no sea problema. Y para hacerlo no se requiere que alguien nos regale un árbol, nosotros con las semillas de la fruta que comemos, lo podemos germinar en un vaso de plástico y luego trasplantarlo.
Sembrar un árbol y cuidarlo en su crecimiento, debería ser una tarea obligada de toda la gente. Y no se requiere que nos presionen para hacerlo.
También sería positivo que hubiera brigadas de ciudadanos haciendo esta labor los fines de semana, organizadas por empresas, organizaciones civiles y personas a las que les guste encabezar todo tipo de proyectos.
Hay miles de maneras de hacerlo, siempre y cuando haya voluntad.
Ahora mismo, hay miles de hectáreas sin cultivar, están ociosas y nadie las utiliza, en esos lugares deberían obligar a los propietarios a cultivarlas o sembrar árboles. Y sin duda es una tarea de los gobiernos federal, estatales y municipales.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.

