Alcanza a Colima “la crisis hídrica”

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*Las presas y vasos almacenadores de agua al 50 por ciento de su capacidad.

Alfredo Quiles|CN COLIMANOTICIAS

Colima, Col.- La falta de lluvias, la intensa sequía que se vive y las olas de calor están provocando que Colima viva ya “una crisis hídrica”, en la que las principales presas y vasos de almacenamiento de agua se encuentran a casi el 50 por ciento de su capacidad de almacenamiento “y con tendencia a la baja”.

En su informe diario la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través de su “Sistema Nacional de Información del Agua. Monitoreo de las Principales Presas de México”, informó sobre una “baja drástica en los niveles de almacenamiento de agua” en las presas de Trojes, la Laguna de Amela, y en menor medida en la Basilio Vadillo, esto debido a la intensa sequía y ola de calor que afecta a todo el país.

La Presa Trojes o Solidaridad se encuentra en estos momentos al 49.497 por ciento de su capacidad de almacenamiento; en tanto la Laguna de Amela es de 51.029 por ciento.

De acuerdo con información de la Conagua, la presa Basilio Vadillo tiene un almacenamiento del 52.087 por ciento, mientras que en ese mismo periodo del año pasado registraba un 73 por ciento de almacenamiento.

La sequía ha dejado a seis presas de agua en distintos estados de la república completamente secas; y otros 28 embalses ubicados en diferentes entidades cuentan entre el uno y el diez por ciento de su capacidad de llenado.

El almacenamiento conjunto de las presas de agua del país es de 48 mil 218 millones de metros cúbicos, lo que representa sólo el 38.5 por ciento de su capacidad total.

El nivel de las presas es un reflejo de la crisis hídrica que azota la mayor parte del país, lo que provocó el adelanto de la temporada de incendios de este año.

En tanto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dio a conocer que para Colima se esperan temperaturas de hasta 45 grados los próximos días.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que la crisis hídrica prevalece y se recrudece, dejando la posibilidad de que “en próximos meses el vital líquido se seque”, generando así débiles acciones para el abastecimiento del agua en las Zonas Metropolitanas y Rural del Estado.