Por José Díaz MadrigalPor el tiempo que llegó el pueblo de la Biblia, los hebreos, a la tierra de Canaán; procedentes de Egipto alrededor del año 1250 A.C. llegaron también para asentarse en esa misma región, el llamado pueblo que venía del mar, los filisteos.Los filisteos se establecieron principalmente en los valles y en la costa de la parte sur del territorio cananeo. Mientras tanto los hebreos se ubicaron tierra adentro, en la zona montañosa, menos favorecidas que las tierras bajas de los filisteos; precisamente bloqueados por éstos, que tenía superioridad militar con pertrechos de guerra modernos y que los hebreos no poseían aún, tales como armas de hierro y carros de combate.Antes de hebreos y filisteos habitaban los cananeos repartidos en un montón de ciudades estado, cada una separada de las otras, con reyes independientes que gobernaban su propio territorio, como los descendientes de Lot: Amón y Moab, los edomitas de Esaú, los del linaje de Ismael, los jebuseos de Jerusalén, hititas y amalecitas.El origen del pueblo filisteo era la isla mediterránea de Creta. Ésta raza europea, traía consigo técnicas de labranza y maneras de trabajar nuevas. De ese modo ejercieron su predominio en Canaán aproximadamente 200 años. Tiempo suficiente para que su reputación, la Filistea cambiara el nombre a Canaán por el de ellos mismos, que pasó a denominarse Palestina, que es una derivación de la palabra Filistea. Desde entonces así se le conoce a la zona.Durante el reinado del diestro y habilísimo David, segundo rey de Israel, inició la grandeza del pueblo hebreo. Primero se quitó a los filisteos de encima, dejándolos en paz en su territorio en Gaza, su ubicación actual. El Rey David era un magnífico gobernante para su pueblo y a la vez un suave diplomático para sus vecinos. En el momento que sometió a los belicosos filisteos, de alguna forma se los hizo aliados o cuando menos se respetaron mutuamente, incluso con el sucesor de David, el Rey Salomón.Después del reinado de Salomón, se dividió como nación. Quedando Israel al norte y Judá en el sur. Sus respectivos gobernantes fueron poco inteligentes en comparación a David y Salomón, volviendo de nueva cuenta las batallas contra los filisteos. Esto sucedió hasta que fueron sometidos por otro invasor: los asirios en el año 722 A.C. éstos destruyeron el reino del norte y también a los filisteos. Éstos quedaron muy disminuidos y se fueron diluyendo entre sus conquistadores y otros pueblos vasallos como ellos.Judá el reino del sur, cayó ante los babilonios en 586 A.C. llevándolos deportados a Mesopotamia. Se reagruparon más tarde en torno a Jerusalén, siempre animados por el Dios de Israel. Volvieron a caer ante griegos, luego romananos; hasta que éstos últimos acabaron con la ya conocida Judea en el año 70 de nuestra era. Después en la región de Palestina quedaron pequeños restos de judíos. Es de suponer que descendientes de los remotos filisteos, hayan quedado también en la región, pero ya con el gentilicio de palestinos.En el año 638 llegó como ciclón el Islam, dominando a los habitantes de Palestina, excepto a los escasos grupos que quedaron de judíos y Cristianos, que siempre existieron en Palestina y países circunvecinos. Los palestinos se hicieron musulmanes, sometidos primero por los árabes y luego a los otomanos. En la Primera Guerra Mundial, entraron los británicos hasta 1948 en que se fundó el moderno Estado de Israel.Israel desde su instauración como país soberano en aquel año, en la región de Palestina; ha prosperado como nunca en sus miles de años de historia. El pueblo de la Biblia ha estado llevando bonanza y riqueza a ese territorio. Pero también en estos 75 años que van desde su nueva creación, han tenido que batallar con los filisteos contemporáneos, que resultaron más belicosos y crueles que sus antepasados que llegaron del mar.En esta parte del medio oriente, es donde están los santuarios de las religiones más importantes del mundo: Cristiana, judía y musulmana. Significando con éste hecho, que es patrimonio común de toda la humanidad y no sólo de un grupo. El fanatismo religioso de los terroristas palestinos, ha descompuesto con vileza a esa región. Éstos actos deben tenernos agraviados a todo mundo. No podemos quedarnos callados ante la inhumanidad de estas fieras sanguinarias.Cuantos hombres, mujeres, ancianos y niños son víctimas del salvajismo intolerante de los terroristas. Por eso no es bueno quedarse callado ante esa violencia desatada en Tierra Santa, que por su condición de patrimonio universal, nos pertenece a todos.El silencio es complicidad. Me niego a guardar silencio, dijo el presidente Biden; que es Católico -que significa universal-. Los Estados Unidos no pueden permanecer en silencio. Vamos a ayudar a combatir a los terroristas. . .

