*Se trata de tres piezas que pertenecen al patrimonio mexicano, del estilo Comala, procedentes del estado de Colima.
Alfredo Quiles|CN COLIMANOTICIAS
Colima, Col.- Nuevamente en Europa una Casa de Subastas pondrá a la venta piezas de arte prehispánico del Estado de Colima, para lo cual, nuevamente, la Secretaría de Cultura Federal ha elevado su protesta.
En la subasta que organiza la Galería Setdart se identificaron 35 bienes mexicanos del siglo XVII al IX; en la de la Galería Zacke, que lleva por título “Fines Chinese Arts”, se identifica una pieza arqueológica mexicana, procedente de la Costa del Golfo, detalló la SC.

Asimismo, añadió, en la subasta “Vente aux enchères de beaux arts et d’antiquités”, organizada por la casa Carlo Bonte Auction se identificaron tres piezas que pertenecen al patrimonio mexicano, del estilo Comala, procedentes del estado de Colima, y en la subasta titulada “Collection Evrard de Rouvre et Van Den Broek D’obrenan”, organizada por la Casa Ader, se identificaron 74 piezas arqueológicas pertenecientes al patrimonio de México.
En las misivas que mandó la titular de la SC a dichas las empresas en Barcelona, España; Viena, Austria; Brujas, Bélgica, y París, Francia, explicó que “los valores históricos, simbólicos y culturales de dichos bienes son superiores a cualquier interés comercial.
“En el caso de México, estas piezas representan un legado invaluable de las culturas ancestrales que forman parte del patrimonio histórico y una muestra de la diversidad y riqueza cultural del país, son vestigios de lo que somos y de las culturas vivas de los pueblos originarios.
“Desde el Gobierno de México, lamentamos y reprobamos de manera contundente esta venta, cuyas piezas constituyen propiedad de la Nación, inalienable e imprescriptible, extraídas sin autorización y de manera ilícita del territorio nacional, al estar prohibida su exportación por la legislación mexicana desde 1827.”
Además, se mencionó a la campaña titulada #MiPatrimonioNoSeVende, que busca generar conciencia de las piezas, no sólo se trata de adornos, ni artículos de lujo, sino de objetos que son testimonio de la identidad y la memoria de los pueblos originarios de México.

