Por José Díaz Madrigal
Ubicadas al extremo norte, en la última calle del lado poniente del Panteón Municipal de Colima; se encuentran tres tumbas de quienes fueron tres gobernantes del estado. Entrando por esa última calle, hacia el flanco izquierdo, el primer sepulcro de aspecto sencillo y descuidado; con la cruz caída sobre su lápida, pertenece a Don Pablo Silva García, que fue gobernador de Colima hace 50 años; unos metros adelante, se localiza una losa de mármol negro jaspeado, bajo la sombra de un añoso guamúchil con la siguiente leyenda: Miguel Álvarez García, Gobernador Del Estado De Colima 1919-1923, es decir era el gobernador de Colima hace 100 años.
En la misma tumba de Don Miguel, gaveta abajo, yacen los restos mortuorios de su hija; la primer GOBERNADORA que tuvo Colima y México entero: Doña Griselda Álvarez Ponce De León, mandamás del estado en el período 1979-1985. El nombre de Doña Griselda, no está grabado en el mármol negro junto al de su papá; sino que se encuentra en una de dos elegantes estelas funerarias, colocadas en la cabecera de la sepultura, justo al lado del grueso tronco de guamúchil. En una de estas está inscrito con simples palabras: Griselda Álvarez 1913-2009. La otra estela tiene estampado a modo de terminante epitafio, los versos de un revelador soneto del cual Griselda es la autora y, este encaja con la vena poética y jovial de aquella GOBERNADORA.
Probablemente los tres sepulcros tengan una razón de su cercanía, los tres personajes sepultados ahí, descienden de viejas familias colimotas con abolengo político; emparentados entre sí.
Don Pablo era nieto de Esteban García, gobernaba Colima cuando llegó la epidemia de la Fiebre Amarilla, que hizo estragos entre la población; Don Esteban generosamente ofreció y dió todo su sueldo para remediar en algo las necesidades de la gente. Por otra parte, el papá de Griselda fue gobernador, su bisabuelo Manuel Álvarez ” El Mono de la Villa” fue el primer gobernador, mientras que su abuelo tuvo el cargo de prefecto político en tiempo del porfirismo.
De la terna de mandatarios enterrados casi uno al lado del otro, Griselda fue la última que mantuvo en sus manos las riendas del Estado. Mañana 5 de abril se cumplen 108 años de su natalicio. Nació en la ciudad de Guadalajara Jalisco, quizá de modo fortuito, puesto que buena parte de su infancia la pasó en la hacienda de Chiapa, enclavada en el municipio de Cuauhtémoc, lugar en el que existe un museo en honor a ella y que fue una de las propiedades de su familia.
Pasada su niñez y después de la muerte de su padre, que murió relativamente joven; Griselda se radicó en la ciudad de México, donde se graduó de maestra normalista. Sobresalió de sus compañeros en la vida laboral, por su fuerte tarea educativa y literaria; motivo por el cual fue promovida a una dirección federal en la SEP. Ya en este puesto, impulsó a nivel nacional las cajas de ahorro escolar, las necesarias guarderías; estimuló el Instituto Para La Mujer, donde las animaba a practicar deporte, a fomentar las bellas artes y apoyó una cultura feminista racional, sin confrontaciones radicales.
Por méritos propios y debido al buen trabajo político como legisladora en la Cámara de Senadores, fue registrada como candidata al Gobierno Del Estado De Colima, representando al PRI y al PPS. Ganó las elecciones con amplio margen, tomando posesión del cargo de GOBERNADORA el 1 de noviembre de 1979.
Exclusivamente por su condición de mujer y por el arraigado machismo de la clase política local y nacional, al inicio de su mandato había de modo jocoso, solo servía para divertir, cierta oposición tal como el día del arranque de su administración que amaneció el monumento del Rey Colimán, con un reluciente mandil blanco. Según los que lo colocaron, Colima se convertía en un pueblo de mandilones; o como este otro, en un programa cómico de la televisión, aparece el Loco Valdéz con una canasta repleta de huevos, su interlocutor otro gran comediante Héctor Lechuga, le pregunta: ¿a dónde vas? De inmediato el Loco responde. . . Voy a Colima a repartir esta canasta entre los hombres de allá, porque les faltan muchos productos de gallina.
Jorge Saldaña en su programa Sábados con Saldaña, en una entrevista con Griselda a pocos días antes de tomar el cargo, la cuestiona: Maestra, todavía en nuestro medio son escasos los puestos de primer nivel para las damas. ¿Como piensa usted tratar a los varones de Colima con fachada de charros en faena? Griselda hábilmente sale bien librada de esa y otras preguntas, le responde: mira Jorge, ante todo voy a tratar con seres humanos; a hombres y mujeres sí nos tratan con cordialidad, con atención y con respeto; se construye la base para que exista una buena relación entre pueblo y gobierno.
Griselda es recordada por cumplidora, escrupulosamente puntual en citas y compromisos de trabajo. Dejó múltiples obras físicas por todo el estado, durante su gestión se implementó El Plan Colima, con gran beneficio en infraestructura y lo más notorio, no dejó deuda pública.
Ha pasado a la historia colimota, con el recuerdo de buena administradora, de carácter valiente y también alegre que supo ganarse el cariño de la gente.
Parte del soneto en la estela de su tumba, reza lo siguiente:
Cualquier luz se extingue cualquier día.
Montañas de recuerdo que hoy invoco.
Me fue bien. Es intensa mi alegría.

