Por José Díaz Madrigal
El día de hoy 28 de marzo, cumple 85 años de edad el único sobreviviente galardonado con el premio Nobel de literatura en lengua española: Jorge Mario Pedro Vargas Llosa, mejor conocido en el mundo de las letras como Mario Vargas Llosa. Peruano de nacimiento, universal de pensamiento.
Desde la infancia tuvo gusto por la lectura preferentemente por historias y cuentos, que paulatinamente en el transcurso del tiempo se le fue desarrollando una gran habilidad para escribir, narrar y redactar distintos tipos de hechos o acontecimientos ya sean reales o imaginarios. Desenvolviendo una prosa con estilo propio, a través de ciertos giros gramaticales que en ocasiones son sacados a flote de un castellano viejo; imprimiéndole una auténtica particularidad en sus obras que van de la mano a su carácter y personalidad.
Vargas Llosa es autor de cientos de escritos en diferentes géneros literarios, tales como novelas, ensayos, cuentos y también lo que más cultiva; la rama periodística. De todo esto, una de las novelas de mayor éxito; catalogada dentro de las diez mejores creaciones de este escritor, es sin duda LA FIESTA DEL CHIVO.
Trata esta novela entre otros aspectos, del tirano caribeño: Rafael Trujillo Molina, que gobernó La República Dominicana desde 1930 que tomó el poder, hasta 1961 cuando lo mata un grupo de personas que habían sido hasta no hacía mucho tiempo partidarios del dictador.
Este mandatario idolatrado y odiado por su pueblo, se consideraba a si mismo como el salvador de la República Dominicana, así se lo hacen saber sus ministros más íntimos por su total entrega a un trabajo incansable al dirigir aquel país.
Trujillo se deja adular por sus secretarios y colaboradores que servilmente lo apodan El Benefactor, este en cambio se porta educado con quienes lo rodean, pero en extremo intolerante con quien se atreve a contradecirlo. En suma, se presenta en este libro a un líder carismático, con una tremenda capacidad para atraer e influir en aquellos que lo observan y escuchan; sin embargo sus oyentes bien saben que no deben rebatir nada de lo que él dice.
Entre el populacho a Trujillo le endilgan el sobrenombre de El Chivo, -casi como El Peje nuestro- en alusión al macho cabrío sinónimo de poder, virilidad y también a un platillo nacional guisado con la carne de este animal. Tal vez como la mexicanisima birria de chivo. El caso es que por su misma inflexibilidad, su despotismo y lo empecinado en hacer caprichosamente lo que le venía en gana; el golpe que terminó por matarlo, le llegó desde adentro de sus propias filas y seguidores. Fue asesinado durante una emboscada que le tendieron mientras viajaba de noche en auto por una carretera, cerca de Santo Domingo.
Un anónimo compositor dominicano, empezó a popularizar una cancioncilla pegajosa titulada ” Mataron al Chivo” y, a quienes participaron en el magnicidio se les llamó patriotas, por haber acabado con un hombre que estaba arruinando al país. Pocos años más tarde, en el aniversario de la muerte de Trujillo, se inició con un festejo pueblerino conocido como LA FIESTA DEL CHIVO.
Mario Vargas Llosa con sencillez novelesca, desenmascara aquella tiranía que protagonizó El Chivo. Del mismo modo en la vida real, con valentía ha confrontado a dictadorzuelos populistas como Hugo Chávez, a propósito, este en alguna ocasión lo invitó a participar en un debate público acerca del liberalismo defendido por Vargas Llosa en contra del socialismo sostenido por Chávez.
Ya cuando estaba en Caracas Vargas Llosa, bien puesto a justificar su defensa por la libertad democrática, la libertad de comercio, la libertad de trabajo y la libertad de moverse de cualquier ciudadano; asunto especialmente valorado por las sociedades libres, en contra del socialismo autoritario, generador de hambre, enfermedades y pobreza. A Chávez le dió miedo de ser exhibido con sus falacias y mentiras ante su propio pueblo y no tuvo los arrestos de enfrentar a Vargas Llosa, reculando a última hora.
De igual manera a confrontado abiertamente a Nicolás Maduro, llamándolo dictador mediocre; a Daniel Ortega de Nicaragua a Evo Morales de Bolivia lo calificó de autoritario y demagógico.
El último blanco de las críticas de este reconocido y valeroso escritor, ha sido López Obrador del que dijo: el peligro social de un líder populista como el mexicano, es que tiene una ceguera respecto a lo que es la modernidad, combinado con un creciente autoritarismo, pone en riesgo incluso a la vida democrática de los mexicanos.
Vargas Llosa no se anda por las ramas y tampoco se equivoca, López Obrador en su afán de destruir la modernidad, lo novedoso, lo verdaderamente útil y no dañino, lo que está marcando tendencia en la evolución internacional; por ser más adecuado a los nuevos tiempos. El Peje, lleva al país a un retroceso primeramente tecnológico y por otro lado como aprendiz de dictador, a una oscura regresión democrática. Democracia que mal que bien, habíamos estado ganando y cimentando paso a paso.
Enhorabuena a Don Mario por su cumpleaños y felicidades por LA FIESTA DEL CHIVO.

