MÁXIMOS EXPONENTES DEL ROCK MEXICANO SE LLEVAN LA NOCHE DEL REVENTOUR ESTRELLA COLIMA 2013

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    A pesar de ser llamado irónicamente “Rucotour” por la edad de los músicos o “Polvotour” por el lugar donde fue desarrollado el evento, quienes asistieron no pararon de cantar las canciones o “slamear”.

    La quinta edición del Reventour Estrella Colima 2013, cuyos asistentes desde las 17:00 horas comenzaron a llegar para presenciar el rock de los años 80 y 90.

    Poco a poco el lugar fue llenándose, ni el calor, el polvo o tráfico impedían la llegada de asistentes de todas las edades al recinto Ferial de Villa de Álvarez, por donde dos años consecutivos se ha levado a cabo el concierto que alberga a los amantes del rock.

    La cerveza calmaba la sed para presenciar a las bandas icónicas del rock mexicano que han sobrepasado fronteras y han sido icónicas en el desarrollo del género musical calificado como contracultural.

    Las puertas abrieron a las 16:00 horas, los asistentes de diversas zonas de la entidad y entidades aledañas comenzaron a llegar, mostrar sus pulseras regaladas por la empresa cervecera, entrar y disfrutar del rock local que abriría el evento.

    Afuera un fuerte dispositivo de seguridad era implementado por autoridades de Seguridad Pública, Tránsito y Vialidad de Villa de Álvarez, la Procuraduría General de Justicia del Estado, Policía Estatal Preventiva, Protección Civil del municipio y vigilantes cuya finalidad era salvaguardar la seguridad de los asistentes.

    Pero los ánimos se calentaban y ni la cerveza apagaba el clamor por ver las grandes bandas de rock.

    Tres horas después de haberse abierto las puertas de acceso, a las 19:30 horas todo cambió: apareció la jalisciense La Cuca.

    Formada desde 1990 el rock agresivo, irreverente, letras irónicas y de doble sentido de La Cuca al parecer hizo ‘despertar’ a los asistentes con ‘Nada con medida’, y pusieron muy en alto el estandarte del rock mexicano clásico.

    A pesar de haber pasado 23 años desde su creación, aún se escuchaban a los asistentes cantando las grandes ‘El son del dolor’, ‘Cara de pizza’, ‘Alcohol y Rockandroll’, ‘La balada’, ‘Metrosexual’ y e ‘Hijo del Lechero’, siguiendo la voz de José Fors, quien de la mano de Galo Ochoa, Carlos Ávilez e Ignacio González cimbraban el escenario.

    Anteriormente los músicos habrían dado a conocer que están próximos a grabar su quinto disco en estudio.

    Casi dos horas después el rock estridente cambió por la mezcla de ritmos como la cumbia, regga y el hip hop, aparecían los que en los 90 fueron llamados la Avanzada Regia, El Gran Silencio.

    La formación integrada por Cano Hernández, Tony Hernández, Isaac “Campa” Valdez, Wiwa Flores y Ezequiel Alvarado, que desde 1992 hacen ruido con el chúntaro style rompieron el silencio con sus éxitos.

    En rueda de prensa, Cano Hernández, opinó que ellos no hacen críticas al gobierno, sin embargo aseguró que el país está sin pies ni cabeza.

    “Con el presidente impuesto, no tenemos un líder ‘chidote’”.

    Aún así al considerarse no una banda crítica al gobierno, subieron al escenario y tocaron entre algunas ‘Duerme Soñando’, ‘Tonta Canción de Amor’, ‘Decadencia’, ‘El Chuntaro Style’, ‘Cumbia Lunera’ y ‘Círculo de Amor’.

    Los asistentes estaban en el baile, algarabía, fiesta… pero esperaban a los grandes, a los pilares y una de las figuras más destacadas en la escena rockera en México e Hispanoamericano a finales de los ochenta y durante gran parte de la década de los noventa: Los Caifanes.

    A las 22:00 horas, las luces del escenario se apagan. Poco a poco los integrantes toman posición. Inicia el sintetizador, lo toca Diego Herrera… son ellos Los Caifanes, 22 años después pisan tierras colimenses tras un desatinado concierto hecho en 1991, este día no se arrepentirán.

    Y así, poco a poco el escenario lo toma Alfonso André en la batería, Alejandro Marcovich en la guitarra, Chucho Merchan en el bajo –tras haber sido intervenido Sabo Romo- y él, el Caifán mayor… Saúl Hernández.

    La historia del rock se reescribe en Colima, la gente se apasiona, la euforia de la música de las letras de las canciones hacen que Los Caifanes reconozcan su tierra, la mexicana, el pilar del rock de este país lleno de zozobra.

    Y es así como nos perdemos, con esa música que en su momento fue calificado con estilo New Wave, Post-Punk con mezcla de raíces mexicanas, esas canciones llamadas ‘Viento’, ‘¿Será por eso?’, ‘Miedo’, ‘La vida no es eterna’, ‘Antes de que nos olviden’.

    Saúl Hernández, invita “a la raza a la ceremonia, al ritual”.

    Más tarde le molesta la guerra de vasos con tierra, manda un mensaje a los asistentes: no lancen vasos con tierra, mejor escriban “lo que México necesita es unidad”.

    Salen de escenario han concluido, la gente quiere más, algunos vasos con arena se arrojan al escenario, nuevamente salen los escenarios, esta vez tocan ‘La Célula que explota’ y ‘La Negra Tomasa’.

    Al final cierran, el evento concluye, las luces se apagan, el evento acaba, la salida es de personas con el cabello grisáceo por el polvo, por el slam, por la fiesta, bien sea todo por el rock y olvidarse por unas cuantas horas la situación que prevalece en el país, haciendo su propia y absurda guerra con vasos llenos de arena, para diversión o una inepta rebeldía. Amén.

    ¿Estás listo para el próximo Reventour?

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