TAREA PÚBLICA
Por: Carlos Orozco Galeana
En México los organismos operadores de agua potable y alcantarillado se encargan de administrar y operar los sistemas de agua potable, alcantarillado y saneamiento en las ciudades y municipios del país. Actualmente en la república existen 2,356 entidades de este tipo. Brindan el servicio a un municipio o a parte de él, dos o más municipios o parte de ellos, e incluso puede darlo a jurisdicciones de entidades diferentes.
Se reconoce por estudios realizados que en promedio el nivel de servicio, desempeño y eficiencia de esos 2,356 organismos operadores de agua del país es relativamente bajo comparado con el desempeño de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). “México presenta importantes rezagos, mismos que padecen países con niveles similares de desarrollo como Chile, Argentina y Colombia, y presentan una situación crítica debido a elevadas pérdidas de agua, baja calidad de los servicios, tarifas que no cubren la mayor parte de los costos, dificultades para recaudar las tarifas, costos de operación por encima de los ingresos, alta rotación del personal directivo, costos laborales crecientes, entre otros.”
Las cientos de pequeñas decisiones cotidianas, tales como instalar o mantener un medidor, detectar y reparar fugas rápidamente, atender cortésmente a los usuarios, facilitar el pago de las cuentas y evaluar la rentabilidad de las inversiones entre otras muchas, son dejadas de lado, cuando en la realidad son estas decisiones las que permiten una gestión eficiente del agua y la prestación de un servicio de calidad.
Para hacer más justo y equitativo el cobro del servicio de agua potable en los municipios de Colima y Villa de Álvarez, el Congreso del Estado reformó el año pasado la ley para que las tarifas sean ya determinadas por las características de las viviendas y no solamente por el lugar donde se ubican. Esa clasificación se hace tomando en cuenta casos particulares, lote por lote, casa por casa, en cada una de las colonias.
Cuando presentó la iniciativa de reforma respectiva, el entonces diputado Héctor Magaña Magaña Lara dijo que existían variables como la superficie del terreno y los metros cuadrados de construcción, para determinar la capacidad económica del usuario y así evitar inequidades en la aplicación de las tarifas del servicio de agua potable.
Entonces, si en función de tal reforma hay justicia en el cobro del agua ¿ por qué los colimenses y un gran número de instituciones no la pagan y dejan que el financiamiento corra a cargo de los usuarios cautivos a los que a veces les cargan la mano cobrándoles según su historial y no por su consumo, que es variable?
¿ Por qué subsanar la situación financiera de CIAPACOV con altos e injustos cobros a usuarios y no tratar de que paguen ese adeudo global de 1,224 millones de pesos instituciones diversas que tienen presupuestos holgados que les permite incluso asignar sueldos muy elevados a sus funcionarios y altas prestaciones a trabajadores de base y confianza, tal cual se cansó de señalarlo la diputada Claudia Yáñez en una gestión infructuosa ?
Alguna autoridad o el mismo Congreso tendrían que poner interés y mucha inteligencia a este asunto. Me pregunto ¿ qué pasaría si los usuarios se rebelan y dejan de pagar sus consumos al observar esa injusticia tan obscena de que unos paguen por otros que, teniendo recursos, se niegan a pagar ?
La crisis de CIAPACOV en este rubro puede tener consecuencias funestas para el mejoramiento de servicios, ya que no está en condiciones financieras de invertir para incrementar su calidad y menos su expansión. A ver quién toma la palabra. De no suceder nada, los pocos seguirán pagando el consumo de muchos, y habrá que ver hasta donde aguanta la paciencia.
Además, algo habría que intentarse para que los que no quieran pagar el agua pudiendo hacerlo y destinan sus ingresos a otros menesteres, lo hagan en forma normal. CIAPACOV no puede estar a expensas de los caprichos o negativas de nadie porque está en juego el interés público.
La cultura del no pago es pues una amenaza .para cualquier institución que depende para su viabilidad financiera del sentido de responsabilidad de los ciudadanos – consumidores.
NOTA: Y a propósito del nombramiento de nuevo director de CIAPACOV, por favor no vayan a salir con otro profesor, la mayoría de los cuales riegan la sopa cuando incursionan en la administración pública. Es evidente que se requiere allí de alguien con experiencia técnica – administrativa. Y además, con expediente limpio, exigencia ciudadana de estos tiempos.

