El titular de dicha dependencia, Agustín Lara Esqueda, explicó que se desconoce que ocasiona también la llamada enfermedad silenciosa, sin embargo existen varios hábitos identificados con este padecimiento.
Los que padecen presión alta son aquellas personas obesas o que consumen altas cantidades de alcohol, fuman, manejan insomnio, estrés o dieta inadecuada.
“No genera molestias entre quienes la padecen, hasta que el indicador rebasa ciertos niveles y es cuando se generan síntomas que alarman a los pacientes”.
Los mecanismos para controlar la hipertensión son cuando es leve mediante un plan de alimentación adecuada y actividad física o con algunos medicamentos; en caso de registrarse moderada se recomiendan fármacos, de uno a tres o combinaciones de ellos, que garantizan que la presión estará bajo control.
“Regularmente las complicaciones de la presión arterial alta se dan en órganos como pulmones o en casos graves ocasionas infartos; en los primeros casos aunque los daños no son letales, dejan secuelas y en los segundos existe un mayor riesgo”.
