El fuego provocó la movilización de una improvisada cuadrilla de vecinos, quienes con cubetas y mangueras combatieron las llamas desde diferentes frentes, pero ante la magnitud de las mismas, llegaron también elementos de Protección Civil, la Policía Municipal y de los Bomberos Voluntarios.
La labor fue titánica, ya que por las condiciones del viento, las llamaradas crecían y se propagaban sin control.
Peor luego de un par de horas, todo fue controlado por los brigadistas quienes en todo momento mantuvieron un intenso ritmo para abatir el fuego.
No hubo pérdidas materiales, ni personas intoxicadas, solo una grave contaminación ya que como es característico el predio se encontraba plagado de basura y material plástico.
