EL FANTASMA DEL ABSTENCIONISMO

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AL DESNUDO

Por: Édgar Rodríguez H.

No hubo sorpresas en los resultados de los comicios celebrados el domingo pasado, principalmente en el estado de México, en donde se vislumbraba que el PRI retendría la gubernatura por seis años más, con menor número de votos a su favor en relación con procesos electorales anteriores, pero logró, de forma apretada, salir avante y vencer a su contrincante de Morena, partido que sin duda, se llevó los sufragios que perdió el tricolor.

Sin embargo, los resultados –parciales- obtenidos no son para cantar victoria y echar las campanas al vuelo para lo que se avecina rumbo al 2018, cuando se lleve a cabo la elección para elegir Presidente de la República. Lo sucedido el pasado domingo 4 de junio, debe servir, más bien, a los partidos políticos que contendieron, para hacer un análisis de lo que deben hacer para ganar la confianza ciudadana, valor que se ha venido perdiendo elección tras elección, como lo demuestran las críticas cifras de abstencionismo, que si bien es cierto fue menor al registrado en 2011, sigue siendo considerable.

Los números no mienten y tomando como ejemplo lo que sucedió el Estado de México, en donde De acuerdo con el PREP y con más del 97.6% de las actas contabilizadas, el candidato de la coalición PRI-PVEM-Panal-PES, Alfredo del Mazo, obtuvo 33.72% de la votación para elegir gobernador del Estado de México; la abanderada de Morena, Delfina Gómez, 30.81%; Juan Zepeda, del PRD, 17.7%; la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mola, con 11.2%; seguida por la independiente, Teresa Castell, con el 2.1, y en último lugar Óscar González, del PT, 1.08%.

El partido hegemónico en el Estado de México, el PRI, aun cuando logró ganar, fue quien perdió más votos. Si revisamos las cifras de al menos el último gobernador, nos percatamos que mientras, Eruviel Ávila, derrotó a sus rivales con 3 millones 18 mil 588 votos, Alfredo del Mazo Maza lo hizo con un millón 955 mil 347 votos. Aun considerando que los votos perdidos por el PRI, se fueron a otros partidos como Morena, el análisis nos arroja que el abstencionismo, para la mayoría de los partidos políticos, sigue siendo el principal enemigo a vencer rumbo a los comicios de 2018.

De acuerdo con cifras dadas a conocer por el Diario Milenio, En la entidad mexiquense, “el PAN también perdió seguidores: de un millón 146 mil 71 mil votos que consiguió en 1999, sólo obtuvo 598 mil 45 en 2011”. En la pasada elección, se actualizó la tragedia.

El escenario en el resto del país, no es diferente, el abstencionismo supera el 50 por ciento. Y si los partidos no trabajan en abatirlo, principalmente con una lucha frontal contra la corrupción, estarían cavando sus tumbas.

Para algunos, las pasadas elecciones en 4 estados de la República Mexicana, indican lo contrario, que hubo menos abstencionismo. Si se toman las cifras del Estado de México, por ejemplo, podemos observar que salió a sufragar el 52.5 por ciento, mientras que en 2011, la votación para el mismo cargo de gobernador, fue de 46.15 por ciento. En los otros 3 estados donde hubo contienda electoral, la tendencia es la misma. Sin embargo, no debe perderse de vista, que si el abstencionismo se redujo mínimamente, fue por el surgimiento de nuevos partidos y candidatos independientes.

De acuerdo con el Consejero del INE, Ciro Murayama, en los pasados comicios del 4 de junio, en 4 estados de la República Mexicana, “Cinco centenas de cargos de elección estuvieron en juego y participaron 3 mil 265 candidatos formalmente registrados”.

Se dice que…

*Ahiga sido, como ahiga sido, lo sucedido el pasado 4 de junio, es un duro golpe para Andrés Manuel López Obrador, quien ensoberbecido se sentía ganador, aún y cuando los videos de Eva Cadena recibiendo dinero y otras cositas más, lo identificaban como amigo de la corrupción y no como enemigo como en muchas ocasiones lo manifestó.

*Las acciones que realice el líder de Morena, para defender lo que él dice que ganó en el Estado de México a través de su candidata Delfina Gómez, servirán para restarle simpatías, basta recordar 2006. De acuerdo con Consulta Mitofsky, “Durante el mes de febrero de 2006, el 39% de los electores colocaba a Andrés Manuel López Obrador como el candidato preferido para ocupar la Presidencia de la República; ahora en febrero de 2012, la intención de voto para el abanderado de la izquierda es de 22%.