López Obrador amplió aún más su percepción sobre Bartlett, y afirmó que es como el muralista José Clemente Orozco, quien en un principio engrandeció a Porfirio Díaz, pero después “evolucionó” política y socialmente hasta convertirse en un hombre consecuente.
El tema de la postulación de Bartlett ha causado revuelo en los últimos días, especialmente en las redes sociales, donde la acción es acusa de incoherente. En aquella elección en la que presuntamente hubo fraude electoral por la caída del sistema, el principal afectado habría sido Cuauhtémoc Cárdenas, quien ahora es el líder moral del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Cárdenas mencionó anteriormente que Bartlett tendrá que explicar qué pasó en aquel conteo de votos, no sólo desde su responsabilidad, sino en un panorama completo, incluyendo las tareas que desempeñaron otras personas.
Insistió en que en que en el Movimiento Progresista debe ser bienvenido cualquiera que asuma ahora una postura consecuente, ya que es necesario sumar la mayor cantidad de voluntades posibles para transformar al país.
“Necesitamos buscar la unidad y la transformación, hay cosas que no me gustan del todo como dirigente pero las tengo que hacer, porque el interés superior es transformar a México”.
En ese sentido, reiteró que provengan de donde provengan son bienvenidos los que luchan por la transformación del país aunque en el pasado hayan cometido actos reprobables, si están en condiciones de enmendar y actuar con rectitud, poniendo por delante los intereses de la nación.
Este discurso de López Obrador sigue la línea que ha tomado para esta campaña presidencial, en la que incluso ha dicho que perdonará a Carlos Salinas de Gortari, ex presidente contra el que había arremetido en más de una ocasión.
Como parte de este “golpe de timón”, López Obrador regresó a Televisa para una entrevista, tras cinco años de no ir a la televisora.
TELÓN DE FONDO
“Fraude” presidencial y las múltiples historias
Siempre lo ha negado. Manuel Bartlett, quien durante el proceso electoral de 1988 era secretario de Gobernación y presidente de la Comisión Federal Electoral, se deslinda en cada declaración de la “caída del sistema” que se le atribuye y mediante la cual, según la izquierda, se cometió el fraude electoral que le quitó la Presidencia a Cuauhtémoc Cárdenas y se la dio a Carlos Salinas de Gortari.
Cuando se busca información de aquel hecho particular, hay videos que pretenden recordar aquellos días. Las imágenes muestran al ingeniero Cárdenas, a un lado del candidato panista Manuel Clouthier (“Maquío) y Rosario Ibarra, protestando contra el presunto fraude. El argumento es que Cuauhtémoc Cárdenas llevaba la delantera en el conteo, pero tras la supuesta caída del sistema, la tendencia favoreció a Salinas de Gortari, quien a la postre fue el ganador.
Sin embargo, Bartlett alega que, para comenzar, el conteo de los votos era manual y no se votaba por computadora; el argumento que más repite es que en aquel entonces no era la Secretaría de Gobernación la encargada de calificar la elección presidencial, sino que esa tarea le tocaba a la Cámara de Diputados.
Según el ahora virtual candidato de la izquierda para el Senado, el tema del fraude se generó cuando Carlos Salinas de Gortari mandó a un miembro de su equipo a que anunciara que él había ganado la elección presidencial, cuando aún no había datos oficiales. Relata que fue el panista Diego Fernández de Cevallos el que usó por primera vez el término de la “caída del sistema”, sin que éste tuviera un fundamento.
