Análisis Político
Por: Abel González Sánchez
Ha trascendido desde hace varios meses la necesidad política de hacer algunos cambios de delegados federales y de varios funcionarios de las pasadas administraciones para concretar la transición estatal que encabeza el gobernador Ignacio Peralta Sánchez, sobre todo porque ya está cerca el arranque político presidencial y en los municipios del 2018.
Un ejemplo palpable de este error, de no hacer estos cambios, es el caso de Rogelio Salazar Borjas quien ocupaba la delegación del Instituto Nacional de Economía Social (INAES), en sustitución de la señora Norma Galindo, este nombramiento lo recibió de parte del ex gobernador Mario Anguiano Moreno. No nos interesa en este análisis sí estuvo o no involucrado en aspectos criminales, ya que la circunstancias en que lo encontraron según información extra oficial fue que estaba encajuelado, lo que deja incertidumbre de su probable responsabilidad, tema que corresponde a las áreas de la justicia, y no a una opinión particular.
En otros tiempos del PRI, a la llegada de un nuevo gobernador los cambios eran parejos, tanto de delegados federales como de casi la totalidad de funcionarios estatales en los diferentes niveles, sin embargo las decisiones cupulares del orden federal en el caso de los delegados federales, se hacen mediante el análisis y autorización de la Secretaría de Gobernación, cuyo titular es Miguel Ángel Osorio Chong, quien es aspirante presidencial, quien desde hace un año no ha dado todavía el banderazo para que termine la transición estatal que encabeza Ignacio Peralta con gente de su equipo que estuvo en campaña, permitiendo que permanezcan hasta la fecha los delegados que fueron designados por Mario Anguiano y antes por Silverio Cavazos.
Por otra parte ha trascendido también que algunos nuevos delegados federales han llegado sin el aval del gobernador Ignacio Peralta, lo que habla mal no del ejecutivo estatal, porque al final de cuentas la decisión política y responsabilidad de estos nombramientos es entonces del Secretario de Gobernación, quizás con miras al proceso presidencial del 2018, esto es un error político, porque luego entonces los funcionarios que arriban de otros estados, traen otros compromisos diferentes que en nada coinciden con el proyecto estatal o con Nacho Peralta quien tiene la más alta responsabilidad en el estado.
El caso que trascendió de Rogelio Salazar al ser consignado al Cereso es para mal de las anteriores administraciones y no para la actual, pero es un buen ejemplo para que tanto el gobernador del estado y en especial el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong hagan un serio análisis de la necesidad de estos cambios, pues el tiempo ya se postergó, ya que algunos delegados lejos de apoyar a la ciudadanía solo cobran como verdaderos burócratas, sin beneficio alguno y la ciudadanía ya no los tolera, pues sus compromisos fueron o están quizás con los ex gobernadores.

