MOVIMIENTO ANTITAURINO DE COLIMA

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    El primer objetivo es exigirles a las autoridades municipales de Villa de Álvarez que frenen la violencia en todas sus formas y se pongan a trabajar de manera congruente, honesta y honrada para promover una verdadera cultura de la paz a favor de todos sus habitantes, no sólo a merced de un grupo minoritario.

    A la población en general le exhortamos a reflexionar y a abstenerse de participar en todo tipo de espectáculos que utilizan y maltratan animales, como una vía ética para no ser cómplices de una cultura de la violencia.

    La recién aprobada Ley de Protección a los Animales en el Estado de Colima, en su Art. 35 excluye claramente a las corridas de toros y las peleas de gallos:

    Artículo 35.- Nadie debe cometer actos susceptibles de ocasionar la muerte o mutilación de animales o modificar negativamente sus instintos naturales, excepción hecha de quienes están legal o reglamentariamente autorizados para realizar dichas actividades. Queda prohibido incitar animales para que se acometan entre ellos, haciendo de las peleas así provocadas, un espectáculo público o privado. Quedan exceptuadas de esta disposición las corridas de toros, novillos, becerros, la charrería y jaripeos, así como las peleas de gallos, siempre y cuando se sujeten a las leyes, reglamentos y las demás disposiciones aplicables, debiendo contar con la autorización municipal y los requisitos que al efecto se señalen

    Actualmente, las corridas de toros sólo son legales en ocho países de todo el mundo. En varias regiones de Portugal, Francia y España se encuentran prohibidas. Así mismo, en América Latina países como Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela también las han prohibido en muchos de sus municipios. En todos los países recién mencionados, las antiguas plazas de toros, han pasado de ser un lugar de masacre y barbarie, para convertirse en un espacio que brinda espectáculos donde el talento humano se muestra en toda su gloria, ya sea de forma artística como deportiva. Estos eventos artísticos y deportivos se celebran durante todo el año, no sólo dos semanas, por lo tanto, los empleos han dejado de ser temporales, para volverse permanentes, beneficiando así a miles de familias que han encontrado un modo de vida digno, legal y ético.

    Vergonzosamente, México es el único país del Continente Americano donde la tauromaquia no ha sido prohibida en ningún municipio, ni estado, a pesar del fuerte rechazo generalizado que las corridas de toros generan en la sociedad mexicana. Gracias a encuestas realizadas por empresas especializadas y prestigiosas, se sabe que más del 80% de la población mexicana se manifiesta en contra de la tortura perpetrada hacia los animales, y apoyaría la prohibición inmediata de las corridas de toros.

    La prohibición de éstas, que incluso puede estar sujeta a una consulta ciudadana, sería un verdadero ejemplo de democracia aplicada y un avance trascendente en aras a establecer una cultura no violenta hacia los animales.

    Por todo lo anterior, consideramos no sólo importante, sino urgente que la violencia que aqueja al país sea suprimida en todas sus formas. Nos pronunciamos a favor de la convivencia social y la promoción de tradiciones que promuevan valores de respeto, responsabilidad y conducta pro-social, pero rechazamos contundentemente la violencia en todas sus formas.

    Benito Juárez, quien como presidente de México prohibió las corridas de toros, sostuvo que “la protección de los animales forma parte esencial de la moral y cultura de los pueblos civilizados”.

    Es imperativo que Colima supere el rezago legislativo en materia de Derechos Animales y considere iniciativas como la presentada por el Dip. Milton de Alva, que incluían la prohibición de espectáculos crueles y la tipificación del maltrato animal como delito, las cuales fueron rechazadas y frenadas respectivamente por la fracción mayoritaria del Congreso del Estado.

    Los aquí firmantes exigimos respuesta a las autoridades estatales y municipales responsables de que la ley sea modificada a fin de que en Colima se considere al maltrato animal como delito, y que ningún espectáculo que involucre el uso, tortura y matanza de animales, esté legalizado y mucho menos sea financiado con recursos provenientes de los habitantes del Estado y/o el municipio de Villa de Álvarez.