Al parecer ante la temporada de frio, los reptiles se refugian en el calor de los hogares y suelen acomodarse detrás de las estufas o refrigeradores, generando tremendos sustos para quienes se dan cuenta de su presencia.
Protección Civil detalló que se trata de un fenómeno natural y recomendó a los habitantes no tratar de capturarlas, ni matarlas, sino dar aviso a las autoridades para que sean rescatadas y liberadas en zonas silvestres.
Hasta el momento no se han reportado ataques por parte de estos ejemplares, conocidos popularmente como “malcoas”, las cuales al ser de la especie constrictora, carecen de veneno, aunque su mordedura es bastante dolorosa y son portadoras de un sinfín de bacterias.
