Narraron los testigos que el perro se resistía a cruzar la avenida y no caminaba, por lo que fue pateado por el hombre en varias ocasiones y luego lo arrastró de la correa y lo hizo llegar hasta el otro lado a punta de patadas, luego, sobre la banqueta lo levantó del cuero y lo azotó contra el piso y enseguida lo metió a la fuerza a un negocio de pollos rostizados que se encuentra cerca de ahí.
Al ver esta acción los automovilistas sonaron el claxon y ya no se supo del hombre y del perro, sin embargo un grupo de los que presenciaron este acto no quedaron conformes y por la tarde se presentaron ante el dueño del negocio para saber el estado de salud del perro y porqué lo trataban de cruel manera.
La acción fue encabezada por la empresaria y periodista Wendy Juárez, quien expresó al dueño del negocio la indignación que causó el trato que le dieron al perro, en virtud de que además en Colima ya existe la ley contra el maltrato animal. Incluso le expresó que si no querían al animal se lo dieran.
El dueño reconoció que era suyo el perro, un labrador color miel, pero indicó que desconocía que lo hubieran maltratado, sin embargo también demostró indignación ya que no permite que traten así al animal; sugirió que el hombre que cometió el hecho podría ser uno de sus empleados y que tomaría cartas en el asunto.
Vicente Coutlan López, el dueño del perro, hizo que trajeran al animal para que los asistentes pudieran ver que estaba en buen estado, e incluso un trabajador trajo al animal en brazos y se comprobó que estaba bien de salud y que estaba bien alimentado y cuidado.
El propietario se comprometió a cuidar que nadie vuelva a maltratar al animal y agradeció que la sociedad esté al pendiente y actúe cuando ve este tipo de trato a seres indefensos.
