El hoy occiso se desempeñaba como vigilante de seguridad privada, era originario de Monterrey, Nuevo León, y al parecer tenía problemas en su matrimonio. Al lugar de los hechos acudió el ministerio público acompañado del médico legista y personal de servicios periciales, para dar fe del hallazgo, levantar las evidencias existentes y ordenar el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense (Semefo) para la necropsia de ley.
