Hay una experiencia que hace a la izquierda enfocar sus baterías contra el Revolucionario Institucional hacia ese sector: en el Estado de México casi la mitad del padrón total (10 millones y medio de votantes) tienen entre 18 y 34 años de edad, y la mayoría dio su apoyo al candidato del PRI el 2 de julio pasado, convirtiéndose en el gobernador con más votos en la historia mexiquense.
Ayer, Ebrard tuvo el escenario ideal para el ataque: la Feria Internacional del Libro (FIL), que el año pasado atrajo a más de 600 mil personas, la mayoría en ese rango de edad. Ahí dijo que el registro de Peña Nieto es el emblema del PRI en el lopezportillismo, cuyo mandato se caracterizó por ser corporativista, nepotista y bajo sospecha de corrupción.
“La propuesta del PRI es el mismo modelo mediante otras medidas”, aseguró. Defendió su propuesta de transformar la manera de hacer política mediante un un proyecto de coaliciones. “Por eso los priistas fueron los más escandalizados. El actual sistema político, el sistema presidencialista, está agotado”.
Acompañado de su esposa Rosalinda Bueso, Ebrard llamó a cambiar el rumbo del país. “No hablo sólo de coaliciones sino de cómo armar el nuevo régimen político”. Propuso instaurar la figura de jefe de gobierno para que el jefe de Estado sea responsable de los asuntos de Relaciones Exteriores y actúe como jefe supremo de las Fuerzas Armadas, mientras el jefe de gobierno represente al Ejecutivo ante el Congreso de la Unión.
—¿Su futuro político para 2012, señor? —preguntó un periodista al término de su discurso.
—Seguiré al frente del gobierno del Distrito Federal hasta el 5 de diciembre de 2012 — contestó.
—¿Y después?
—Preguntaste hasta 2012.
Marcelo Ebrard aseguró que la política panista tampoco ha funcionado porque el salario mínimo, manifestó, pierde poder adquisitivo cada año. Dio dos ejemplos que, a su juicio, explican el fracaso del modelo actual: dos de cada diez mexicanos sólo tienen acceso a crédito, “es uno de los más mediocres” en el mundo, y el de que mientras Brasil duplicó su presupuesto educativo en ocho años, el de México apenas creció .3 por ciento para el año entrante.
Sin mencionar a López Obrador, manifestó: “Yo veo una esperanza de cambio con la coalición de fuerzas progresistas (PRD, PT y Movimiento Ciudadano).
Unos minutos después, en conferencia de prensa, el jefe de gobierno aseguró que el PRI “está nervioso” y que por ese motivo adelantó el registro de Enrique Peña Nieto como precandidato a la Presidencia de México.
Aseguró que no cree en lavictoria de Peña Nieto. “Esta cuestión de la inevitable llegada del PRI yo no lo creo, porque lo mismo nos dijeron en Oaxaca, lo mismo nos dijeron en Guerrero, y eso yo no lo veo como inevitable; sí es inevitable si uno se lo cree”.
