Con precios que llegan hasta los 70 pesos por kilo, el marisco se vende en total falta de higiene, ya que solo se le almacena con hielo que al paso de las horas y ante el inclemente calor, ya solo es agua tibia.
Tampoco se sabe de donde es traído el producto y debido a que son puestos semifijos, no cuentan con sistemas de refrigeración.
Los puestos generan además un pésimo aspecto y cada vez son más personas las que se quejan ante esta proliferación y piden la intervención directa de las autoridades.
La principal zona en que se ubican es en la avenida Elías Zamora, y al parecer carecen de licencia o permiso del Ayuntamiento, aunque extrañamente operan todos los días.
