A cargo de Alfonso Zárate Flores, columnista de El Universal y uno de los más destacados analistas políticos de Noticieros Televisa y con una brillante hoja de servicios en el servicio público y en los medios de comunicación.
Alfonso Zárate es un hombre prestigiado en el espectro político nacional, dada la brillantez de sus textos sobre la agenda nacional así como la teoría política. Es autor de un libro llamado precisamente “ Los usos del poder”, tema de su disertación magistral, un asunto asaz relevante de cara a los comicios presidenciales del 2012, en la que, de nueva cuenta, asistiremos a la “ Disputa por la nación”, para emplear la expresión que acuñaron Carlos Tello y Rolando Cordera en el crepúsculo de los años ochenta.
El ponente de mañana, Alfonso Zárate ha destacado ora en la docencia ora en la administración pública nacional, como cuando fue director de estudios políticos del prestigiado CIDE – Centro de Investigación y Docencia Económica- o como cuando fungió como director general de información y análisis de la Presidencia de la República, una área fundamental para todo nivel de gobierno, con la selección de información oportuna y objetiva, con un análisis inteligente y ponderando, una agenda de medios y de actores políticos; construyendo también una agenda de riesgos, con pertinencia para la toma de las delicadas decisiones de Estado que habrán de tomarse en la operación de los instrumentos fundamentales del gobierno.
Este evento se viene a sumar a la serie de conferencistas magistrales que han venido a Colima en el marco de este proyecto estratégico del gobernador Mario Anguiano, operado con especial atingencia por Oscar Zurroza Barrera y por José Reyes Rosas Barajas. Ponentes de la talla intelectual y política de Ana María Salazar, Ernesto López Portillo, Jorge Castañeda, Cuauhtémoc Cárdenas, Fidel Herrera, Alberto Cárdenas, Ricardo Monreal, Liévano Zaénz, Eliseo Mendoza Berrrueto, entre otros que han acudido a la convocatoria para analizar la agenda nacional desde una perspectiva plural que es el nuevo rostro de Colima y de México.
Será muy interesante conocer el punto de vista de Alfonso Zárate en torno a “ Los usos del poder”, esa categoría central para la ciencia política y que está presente en todas la dimensiones del cuerpo social.
En efecto, desde el origen del hombre, desde la época de las cavernas, el poder está presente en todas las expresiones de la convivencia humana, la vida en sociedad, las relaciones interpersonales, las relaciones y los conflictos entre los pueblos. El poder, esa categoría central de la ciencia política que ha sido analizada y estudiada por los grandes teóricos del Estado moderno y de la política como Maquiavelo, Bodino, Tsun Tzu, Carl Von Clausewitz, Hobbes, Bobbio, Sartori, entre otros grandes pensadores como Bertrand Russell, quien decía que “ el poder puede definirse como la producción de los efectos deseados”.
Con Maquiavelo (1469/ 1527), la política se diferencia de la moral y de la religión. La moralidad y la religión, desde la perspectiva de Maquiavelo, son ingredientes de la política pero a título de instrumentos. En este sentido, la política tiene su propia dimensión, su autonomía y sus propias leyes. El florentino, afirmó con sustento y de manera vigorosa, la autonomía de la política respecto de otros factores como la moral, la religión, la fe. O sea, la política tiene sus propias leyes. Leyes que el hombre de gobierno “debe” aplicar.
La crítica política de esa época, de esa edad que le tocó vivir al florentino, la hacía el fraile dominico Girolamo Savonarola. Maquiavelo escuchaba los sermones de Savonarola y conicidía con él, en que los pecados de los pueblos nacen de la conducta de los príncipes. Savonarola tenía el don de la profecía; es decir, la capacidad de interpretar las señales premonitorias que anuncian sucesos extraordinarios. Como bien apuntó Goethe: “ La teoría es gris amigo Fausto, pero el árbol de la vida es inmensamente verde”.
Para Alvin Toffler, autor de textos capitales como “ El cambio del poder”, “ el poder es central en la vida colectiva. Desde las interacciones más elementales en el cuerpo social, los puestos que ocupamos, los espacios y las residencias que habitamos, los autos que conducimos, los sueños y anhelos que perseguimos”. En este sentido, el poder nos determina, infiere y conduce, acaso en mayor escala que, como acaso nos imaginamos.
Para Toffler, el conocimiento es la fuente más democrática de poder. El conocimiento está presente en los avances de la ciencia y la tecnología; en el mundo de las finanzas, empresarial y académico, en el gobierno, en el Ejército, en el diseño de los armamentos, en los sindicatos, en las cámaras empresariales, en las iglesias y otros grupos de presión. Así, las cosas, el conocimiento es una fuente de poder de mayor calidad que la fuerza o el dinero. Ergo, para la operación política es más importante la estrategia que el dinero.
Es un salto cualitativo la comprensión de esta categoría. Y es un logro de la democracia y de la movilidad social que genera la educación, pues, a nadie escapa que no se requiere tener riqueza para poseer sabiduría. Para decirlo sumariamente, el poder, esa categoría que incide en el imaginario colectivo, en la estratificación social, en la disputa por los diversos futuros posibles, en las relaciones entre el gobierno y la sociedad civil, en la vida interna y en las querellas internas de los partidos políticos y en los grupos de presión, en los anhelos colectivos y en nuestras vidas.
Sean estas breves reflexiones, una oportunidad para meditar en la trascendencia, sentido y alcance que reviste para Colima y para los colimenses, la disertación magistral de Alfonso Zárate, “ Los usos del poder: México hoy en el 2012”, que habrá de celebrarse mañana en el auditorio del Complejo Administrativo del Gobierno estatal. Un evento de lujo al que vale la pena asistir.
