Siete de los terrenos están en la zona de Eje Central Lázaro Cárdenas, entre Hidalgo y Pensador Mexicano, donde originalmente se edificaría la nueva sede. Los restantes predios están en la esquina de Reforma y París, comprados entre 2002 y 2003, cuando por recomendación de la UNAM se acordó cambiar la ubicación.
Se destinaron del erario 3,871 mdp para la sede
En 17 años, la planeación, diseño, compra de 17 terrenos y el equipamiento de la nueva sede del Senado, hasta marzo pasado, implicó la entrega de tres mil 871 millones de pesos del erario federal, de los cuales se han gastado tres mil 415 millones de pesos; es decir, 88.2%, revelan las cuentas del Fideicomiso 1705, creado durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
Desde el 5 de abril de 1994, cuando comenzó sus operaciones con un capital de 39 millones 421 mil 250 pesos, hasta el 30 de marzo del 2011, el Fideicomiso 1705 ha tenido ingresos por subsidios federales e intereses de inversiones por tres mil 871 millones 673 mil 360.77 pesos, de los que se han gastado tres mil 415 millones 27 mil 293.40 pesos, ello le genera un capital disponible, hacia el 30 de marzo pasado, por 456 millones 646 mil 67.37 pesos.
La documentación histórica del Fideicomiso 1705, a la cual tuvo acceso Excélsior, deja ver que fueron las secretarías de Hacienda, Desarrollo Social y Función Pública las que autorizaron, avalaron y auditaron la compra de 14 terrenos: siete en la zona de Eje Central Lázaro Cárdenas, entre Hidalgo y Pensador Mexicano, adquiridos entre 1995 y 1998, donde originalmente se edificaría la nueva sede, y siete más en la esquina de Reforma y París, comprados en 2002 y 2003 cuando, por recomendación de la UNAM, se acordó construirlo ahí.
Después, entre 2007 y 2009, el Senado avaló la compra de otros tres terrenos en la avenida Insurgentes, y cuya transacción fue revisada por la Auditoría Superior de la Federación.
Además, los documentos revelan que 16 de los 17 terrenos fueron adquiridos a precios por debajo del avalúo del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales; el otro fue pagado a un precio dos por ciento superior, pero sin rebasar el tope máximo fijado por el Instituto.
De estreno
El 5 de abril de 1994, el entonces subsecretario de Egresos de la Secretaría de Hacienda, Carlos Ruiz Sacristán, encabezó la firma que creó el Fideicomiso 1705 Para Apoyar la Construcción y Equipamiento de la Nueva Sede de la Cámara de Senadores, con un capital de 39 millones 421 mil 250 pesos, todavía representados en el documento con el transitorio signo de “Nuevos Pesos”.
Por parte del Senado firmaron el legislador Nezahualcóyotl de la Vega y Morelos Canseco Gómez.
Así, el Fideicomiso 1705 se registró en la Secretaría de Hacienda en el Grupo Temático de Infraestructura; con la clave 700001200047, con el objeto de “adquisición de terrenos, así como edificación y equipamiento del recinto que albergará a la Cámara de Senadores”.
De 1994 al año 2000, Hacienda instruyó al Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), en su calidad de fideicomitente, a comprar terrenos, encargar los estudios de factibilidad, de impacto ambiental y conseguir permisos.
El Fideicomiso 1705 adquirió siete terrenos en avenida Hidalgo 5; en calle Santa Veracruz números 1, 7, 8 y 12, así como en Aquíles Serdán 14 y 20, que es una zona cercana a la sede histórica de Xicoténcatl 9, donde comenzaron las labores de perforación para la cimentación.
Al concluir los gobiernos federales del PRI, en 2000, el tricolor tuvo como acompañante en el gobierno interno del Senado al PAN, entonces coordinado por Diego Fernández de Cevallos, quien junto con Enrique Jackson, del Revolucionario Institucional, retomaron el proyecto, pero encargaron un estudio a la UNAM para saber si la zona de Eje Central, atrás de Bellas Artes era el mejor espacio.
La Facultad de Arquitectura de la UNAM detectó siete desventajas, como menor plusvalía; inseguridad del subsuelo, del entorno social, y generación de conflictos viales.
Recomendó construir en Reforma e Insurgentes; porque a pesar de que el subsuelo es fangoso, la segunda capa es sólida.
Cubren deudas
En 2003, una vez concluida la compra de terrenos, el Senado arrancó el proceso para encontrar el mejor proyecto. Excélsior tuvo acceso a las imágenes de las propuestas, muy parecidas a la que ganó el 9 de diciembre de 2003, autoría de Javier Muñoz Menéndez, Jorge Bolio, Aarón Carrillo y Juan Carlos Seijo, a quienes se les pagaron 30 millones 360 mil pesos.
En tanto, Hacienda hizo público que el 1705 tenía un capital disponible al 30 de septiembre del 2003 por 97 millones 792 mil 720.77 pesos. Para el 30 de junio de 2004, el capital se ubicó en 80 millones 951 mil 806.91 pesos.
Cabe destacar que para el 30 de junio de 2005, Hacienda hizo público que el Fideicomiso 1705 tenía disponible 462 millones 653 mil 334.80 pesos, pero el Diario Oficial de la Federación reporta que para el 1 de julio de 2005, unas horas después, el capital se redujo a 67 millones 449 mil 760.36 pesos.
Esa diferencia de un día a otro por 395 millones tres mil 574.44 pesos se explica, porque Hacienda, antes de pasar el Fideicomiso al manejo del Senado, cubrió deudas por la compra de terrenos.
De esta forma, mientras Hacienda lo manejó, el Fideicomiso 1705 arrancó con 39 millones 421 mil 250 pesos en 1994 y lo entregó al Senado, el 21 de agosto del 2005, con un capital disponible de 68 millones 552 mil 278.97 pesos.
Jackson solicitó la compra de predios
El jueves 3 de octubre de 2002, unos momentos antes de finalizar la sesión ordinaria de ese día, Enrique Jackson solicitó autorización al pleno del Senado para la compra de tres de los siete terrenos, la cual obtuvo con 82 votos en favor, tres votos en contra y dos abstenciones.
“Se cuenta con el estudio de las necesidades que deben satisfacerse para el buen funcionamiento del Senado de la República y de igual manera, se hace del conocimiento de esta soberanía, que se cuentan con los recursos económicos disponibles para el pago de los inmuebles en cuestión, así como el presupuesto global del costo de la nueva sede de los tiempos de ejecución de la obra y de las ministraciones económicas correspondientes.
“Por lo anterior, para un mejor aprovechamiento de los recursos destinados a la Cámara de Senadores y para conformar un patrimonio propio del Senado de la República en beneficio de los trabajos asignados constitucionalmente a este órgano legislativo, por su digno conducto, sometemos a la consideración del pleno el siguiente acuerdo:
“Primero.- Se aprueba la cuenta de los inmuebles ubicados en Paseo de la Reforma, Insurgentes, Madrid y París de esta Ciudad para la construcción de la nueva sede del Senado de la República.
“Segundo.- Se instruye a la Junta de Coordinación Política para que comunique este acuerdo a las autoridades del Distrito Federal para favorecer el mejor desarrollo del proyecto”, leyó Jackson ese jueves por la tarde, con lo cual comenzó la historia de la edificación de la nueva sede, a ocho años cinco meses de que Carlos Salinas ordenó la creación del Fideicomiso 1705.





