Por su parte, Salvador Lários, relató que llegó a su casa una mujer identificada como “Rosa” quien le notificó que tenía 10 minutos para arreglar su situación de adeudo y que ellos no podían hacer nada por mí”.
Relató el quejoso que pidió apoyo para que le dieran cuando menos un día “nomás para el día de mañana o máximo dos horas para venir a arreglar esto, pero me dijo que no, que yo tenía que venir ahorita que porque a ella la mandan y que la mandan para que corte el agua y no hay arreglo”.
Salvador Larios afirmó que no pudo de entrada llegar a un acuerdo “no puedo arreglar nada, no hubo disposición, se quedó el pozo abierto y siguen rompiendo la banqueta”.
La respuesta del personal de la COMAPAT, casi siempre es la misma “les vamos a embargar la casa o que de lo contrario la vendiera para que pudiera pagar, que porque al rato se va hacer la cuenta grande”.
