PÁGINAS BLANCAS

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    A él, al niño hecho hombre…. Al hombre que no deja de ser un niño a pesar de los años que paulatinamente van convirtiéndolo en todo un señor. A él que trabaja duramente para cubrir las necesidades de su hogar, de la educación de sus hijos, de que no falte el pan en la mesa, de que su apellido se nutra con los altos atributos de decencia, del decoro, del buen ejemplo a sus suyos.

    Cuántos, cuántos de nosotros, hombres y mujeres, que supimos del amor de padre, de su calor tan distinto al de madre, pero tan intenso, tan fortalecedor, tan seguro y tierno, comprendemos y añoramos ahora su presencia. Aquella presencia que significaba en nuestra niñez la sombra protectora de un roble, de un árbol frondoso y fértil que significaba, en la juventud de la hija, el símbolo y espejo del hombre soñado para esposo y madre de los hijos. Y para el joven hijo, ejemplo y guía en el porvenir.

    Y en la madurez y aun en la ancianidad el padre continúa significando una presencia mental nítidamente dibujada con los ojos del recuerdo siempre firme, luminosa llena de amor y ternura en la cumbre por escalar…

    Amor al padre nuestro que nos arrulló en sus brazos fuertes que se ablandaban como espuma para sostenernos…. Aquel padre incomprendido porque su dolor se convertía en enojo… porque sus lágrimas se transformaban en gritos, porque su pena se transfiguraba en silencio hosco y porque su llanto se lo habían impedido desde niño y se le había impuesto una coraza de brutalidad a su natural y humana sensibilidad…!

    A ese padre que trabaja desde niño, porque no tuvo un padre que lo protegiera, y se esfuerza día a día por el mantenimiento de la madre, del hogar, de la familia y de él mismo tratando de superarse con estudio y dedicación en el más estricto y puro sentido de la palabra dignidad.

    Alguien dijo: Educa a una mujer y educarás a una familia. Yo pienso: Da amor, amor bueno y sincero a un hombre y darás amor a la humanidad, al mundo entero…!

    Enviamos con veneración al padre, en su día, estas espigas del alma de una hija, de una mujer, de una madre..!

    Colaboradora de El Occidental Durante 53 años.

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