Antonio Gutiérrez Ochoa, padre del menor, dijo que para él es un gran orgullo que su hijo haya logrado terminar la peregrinación, pues hay jóvenes y personas adultas que no la pueden culminar me dolía hasta el alma, pero él jamás quiso regresarse, jamás se quiso subir a un carro agarrar un raid, yo vengo porque yo quiero, me decía.
Tras reconocer su esfuerzo y con lagrimas en los ojos, la madre del menor dijo que su hjjo mostró desde un principio valentía, pues fueron cientos de kilómetros y con temperaturas congelantes, pero el niño José Guadalupe nunca claudicó.
Los festejos religiosos que año con año realizan los tecomenses en este municipio, culminaron el día de ayer con la peregrinación de la virgen de la Candelaria que recorrerá las principales calles de este municipio hasta llegar al templo de nuestra señora del Rosario.





