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Ciudad de México. – El congreso mexicano reforzó esta semana la presión para que se cumpla la prohibición de vender alimentos y bebidas con sellos de advertencia en las escuelas: una regulación que empuja a la industria de botanas a reformular productos y explorar procesos distintos a la fritura de la tradicional comida chatarra.
La Comisión Permanente aprobó un exhorto a las autoridades educativas estatales, municipales y de las alcaldías de Ciudad de México, para que cumplan los lineamientos que regulan la preparación, distribución y venta de alimentos dentro y en las inmediaciones de los planteles escolares.
Publican en el Diario Oficial de la Federación la restricción del uso de celulares en escuelas primarias y secundarias de México. https://t.co/8womQsTb7C
— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) September 23, 2026
El llamado, derivado de una propuesta presentada en mayo por el diputado morenista Arturo Roberto Hernández Tapia, no introduce nuevas restricciones, sino que busca reforzar unas disposiciones obligatorias desde marzo de 2025 y coincide con el primer mes del ciclo escolar 2026-2027.
Las reglas consideran como no permitidos los alimentos y bebidas con sellos o leyendas de advertencia del etiquetado frontal, y se aplican en 262 mil 547 planteles públicos y privados.
El etiquetado frontal ha dejado de ser un asunto de diseño de etiqueta y ha pasado a ser un asunto público de formulación”, explicó Javier Morán, catedrático de Innovación y Regulación Alimentaria de la Universidad Católica de Murcia (España), en una visita a México.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) informó recientemente que la venta de comida chatarra ha sido eliminada en el 86 % de las escuelas consultadas, aunque el exhorto legislativo evidencia que persiste el reto de garantizar el cumplimiento en todo el país.
Alternativas a la fritura
La reformulación también ha puesto el foco en los procesos de elaboración. Morán señaló que algunas botanas de frutas y vegetales recurren a la fritura, lo que puede elevar su contenido energético y de grasas.
En la mayoría de esas chips, la fruta, la verdura era el anuncio, pero el perfil real era el de una fritura”, afirmó.
Entre las alternativas figura la deshidratación, que permite retirar agua sin recurrir a la fritura. Para Morán, el reto es desarrollar alimentos cuyo perfil nutricional se considere desde su formulación y no únicamente al momento de etiquetarlos.
Con información de López Dóriga






