Bitácora Reporteril
Por: César Barrera Vázquez
La receta para ganarle al oficialismo en Colima es sencilla: que el PRI, el PAN y MC vayan en alianza. Lo dicen los números.
En 2021, Morena, en coalición con Nueva Alianza, ganó la gubernatura con 99,406 votos, 34.3% de la votación válida. La oposición no perdió por falta de votos, sino por dividida: PAN-PRI-PRD reunieron 81,487; MC, 56,186, y el Verde, 38,897. Solo los dos primeros bloques sumaron 137,673 votos, 47.5%.
La foto actual apunta en la misma dirección. En la encuesta de Massive Caller del 8 de septiembre —1,000 llamadas automatizadas, margen de error de ±3.4%—, Morena-PT alcanza 37% por partido, mientras PRI, PAN y MC suman 42.5%. Además, el voto no se transfiere a la candidata: cuando se nombra a Rosi Bayardo, coordinadora estatal de Morena, la cifra baja a 33.1%. Es una sola encuesta y la caída de 3.9 puntos se acerca al margen de error, pero sugiere que la candidata resta en lugar de sumar. Y la oposición, con sus tres aspirantes en el careo, reúne 46.7%.
En el tablero político sumar, sin embargo, no es automático. Ninguna coalición transfiere todos sus votos y cada partido tiene su propia agenda. Pero el costo de ir divididos ya se conoce: es el de 2021.
En el caso del PRI y el PAN, la alianza avanza y, según se comenta, solo faltaría cerrar formalidades jurídicas. MC, por su parte, deberá decidir si se suma o va solo.
A ese bloque se agrega un factor nuevo. El 9 de octubre, el senador Virgilio Mendoza dejó la dirigencia estatal del Verde, rompió con Morena y convocó a PRI, PAN y MC a formar un frente para 2027. El peso electoral del Verde es modesto —5.9% como partido y 2.6% con Mendoza como candidato en esa encuesta—, pero su ruptura le resta un aliado al oficialismo. Una alianza con él, formal o de facto, y con MC, cuya dirigente estatal es Margarita Moreno, ampliaría la base de la oposición. Por eso el frente sólo será creíble si lo encabezan liderazgos reales y perfiles con credibilidad, no intereses de grupo.
Al oficialismo le conviene lo contrario: una oposición fragmentada, como en 2021. De ahí que en los corrillos políticos se comente la posible invitación al Verde de la presidenta municipal de Villa de Álvarez, Esther Gutiérrez.
La receta es sencilla; lo difícil es cocinarla. Si los intereses de grupo y personales se imponen sobre el proyecto común, el oficialismo no tendrá de qué preocuparse: le bastará con movilizar su estructura y su voto duro para retener la gubernatura seis años más.
Dos puntos
Queda por ver qué papel jugarán las dirigencias nacionales del PAN y del PRI en la definición de quién será candidato al gobierno de Colima. El proceso será clave.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.






