*Se movilizan diariamente entre 2 mil 500 a 3 mil 500 camiones de carga en dicha autopista *La ampliación del puerto rebasa la capacidad del corredor y genera un caos vial. *Coinciden el Consejo de Administración de la Red de Carreteras de Occidente y el delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en Manzanillo.
Alfredo Quiles Cabrera| CN COLIMANOTICIAS
Colima, Col.- La infraestructura carretera que conecta Guadalajara con el Puerto de Manzanillo enfrenta una presión creciente por el aumento en el movimiento de mercancías, pues en la autopista que conecta ambas entidades circulan diariamente entre 2 mil 500 a 3 mil 500 vehículos de carga pesada, mientras las obras de modernización y los cuellos de botella complican los traslados de transportistas y automovilistas.
El corredor es estratégico para la economía del Occidente del país, porque enlaza a Jalisco y otras entidades del Bajío con uno de los principales puertos del Pacífico mexicano. Sin embargo, distintos representantes del sector consideran que la capacidad carretera actual resulta insuficiente frente al crecimiento de las operaciones portuarias y la demanda de transporte de carga.
Demetrio Sodi Cortés, presidente del Consejo de Administración de la Red de Carreteras de Occidente (RCO), y Jorge Montúfar Galindo, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en Manzanillo, coinciden en señalar =de acuerdo a información difundida en diversos portales de noticias=, que la ampliación de algunos corredores carreteros resulta indispensable para atender el crecimiento de la actividad logística. En el caso de la conexión hacia Manzanillo, la necesidad de incrementar la capacidad es evidente, ante el volumen de vehículos que utilizan diariamente esta ruta.
Para Jorge Montúfar Galindo, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en Manzanillo, el desarrollo de la infraestructura carretera ha avanzado, pero a un ritmo menor al que demanda la actividad portuaria. “Esto va muy lento. Cuando ya se termina un tramo, al tiempo, a ese tramo ya le falta mantenimiento… está lleno de hoyos o lo siguen reparando”.
Cuestionó la relación entre el costo de las cuotas y las condiciones de la infraestructura. Consideró que quienes utilizan las autopistas deberían recibir mejores condiciones de seguridad, rapidez y comodidad a cambio del pago de peaje.
Uno de los puntos señalados por los operadores es la falta de espacios adecuados para descansar durante los recorridos, particularmente de paradores seguros y servicios sanitarios suficientes. “Para el turista, para el viajero del día a día, esa caseta no cuenta con los servicios que debería tener”.
En cuanto a la infraestructura de cuota, es importante distinguir los distintos tramos del corredor. La autopista Armería-Manzanillo, correspondiente a la Carretera federal Mex-200D, es operada por Caminos y Puentes Federales. De acuerdo con información disponible, la ruta tiene una longitud de 87 kilómetros y cuenta con la caseta de Cuyutlán. La tarifa de referencia para un camión de dos ejes es de 392 pesos.
La presión sobre esta vía llevó al Gobierno federal a impulsar su modernización. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes informó que la autopista Armería-Manzanillo será ampliada a seis carriles para agilizar la circulación y reducir la saturación. Según la dependencia, los tráileres representan alrededor del 30% del tránsito.
Para los transportistas, sin embargo, el reto no termina con ampliar carriles. También será necesario garantizar el mantenimiento permanente, seguridad, servicios para los operadores y condiciones que permitan que el corredor funcione a la altura de la importancia económica que tiene Manzanillo para el comercio exterior mexicano.
“Nosotros esperamos que no nos cobren la caseta, pero eso es imposible. Por lo menos, que nos hagan un descuento. Cuando pagas una caseta pagas seguridad, rapidez y comodidad, pero ninguna de esas tres cosas tenemos”, sostuvo Montúfar.
De acuerdo con la información, el tramo a Manzanillo bajo presión se ubica en Manzanillo, donde circulan entre 2 mil 500 a tres mil 500 camiones de carga diariamente por el Puerto de Manzanillo.
Los Principales puntos de saturación se ubican en el Puente Tepalcates, pues ahí las obras que actualmente se realizan generan un importante cuello de botella para el tránsito de carga.
Jorge Montúfar Galindo, delegado de la Canacar en Manzanillo, detalló que el desgaste en llantas, suspensiones y muelles por pavimentos irregulares incrementó los costos de mantenimiento de las unidades entre 20 y 30 por ciento.






