RUTA 71
Alberto Magallón Estrada
Cuando un estado logra mejorar la calificación crediticia y mantiene en crecimiento constante su actividad económica, genera un círculo virtuoso que a la postre se traduce en beneficios directos a la población, con una economía estable, endeudamiento moderado y a bajo costo, y finanzas sanas con liquidez para invertir en infraestructura, servicios y programas sociales.
Es el caso de Colima, pues desde hace 12 años no se alcanzaban las calificaciones que le otorgaron recientemente las agencias Fitch Ratings y HR Ratings, como un reconocimiento al orden y al manejo adecuado de los recursos públicos, para una mejoría real en la perspectiva y proyección, como consecuencia de la reingeniería financiera frente al desastre heredado por administraciones anteriores.
A este avance se suma los recientes datos publicados por el INEGI en torno al crecimiento trimestral de la economía, donde Colima ocupa el primer lugar nacional con una tasa del 3% en el primer trimestre de 2026 y 3.8% en la comparativa anual, superando en la estadística a Michoacán y Baja California Sur, y al resto de entidades de su región.
Cabe señalar aquí que el círculo virtuoso de finanzas y economía positivas, fortalece los pilares esenciales de una administración pública y preparan el terreno para acceder a una deuda más barata, poder impulsar desde esa condición nueva infraestructura y atrae mayor inversión privada para consolidar el bienestar de las familias locales.
Así lo proyectó la administración que encabeza Indira Vizcaíno Silva, al tomar por los cuernos el siniestro panorama financiero que le heredaron. Uno de los resultados del saneamiento es precisamente la elevación la calificación crediticia, que permite disminuir el riesgo de impago y contratar deudas con intereses bajos, inyectar más recursos a inversión pública y realizar más obras carreteras y logísticas, a fin de fortalecer el dinamismo productivo local.
En el punto de intersección de ambos aspectos, se vislumbra estabilidad institucional con certeza para atraer capitales de sectores como la minería, la generación de energía y el comercio portuario, así como la detonación de una mayor inversión extranjera directa, que en Colima alcanzó los 82.2 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, y en exportaciones 667.88 millones de dólares.
A lo anterior se puede agregar la favorable perspectiva en términos de fortalecimiento del mercado laboral y de consumo interno, pues el crecimiento que impulsa la obra pública y privada genera una demanda masiva de empleos formales, un rubro donde Colima destaca con una tasa de ocupación del 98.5%.
Esto significa que al haber mayor empleo, la economía de las familias se estabiliza y crece el consumo dentro del comercio local; un efecto positivo, directo y automático con la recaudación creciente de ingresos propios para el estado; lo que vuelve a nutrir las finanzas sin necesidad de endeudarse.
A LA POSTRE
Se cumplió el quinto mes sin alumbrado público en la avenida Paseo de la Revolución de la colonia Francisco Villa. No obstante que el gobierno inepto de Riult Rivera ya tiene conocimiento del caso, le vale m… Eso sí, al edil le gusta lucirse juntando basura o visitando las colonias de noche, obviamente solo para la foto, pues su gobierno deja mucho que desear en la mayoría de los servicios que debe proporcionar a la población. Insisto, si no puede con un municipio, menos podría con el estado.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

