Llega la Canícula; se esperan altas temperaturas en Colima

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*La canícula suele presentarse durante la segunda quincena de julio y concluye en agosto.

Alfredo Quiles Cabrera| CN COLIMANOTICIAS

Colima, Col.- La Coordinación Nacional de Protección Civil, el Servicio Meteorológico Nacional de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) alertaron sobre altas temperaturas que se habrán de registrar en el territorio colimense, una vez que en la segunda quincena de julio y hasta mediados del mes de agosto “se registrará el periodo de la canícula”.

Si bien la canícula no comienza el mismo día cada año, históricamente suele presentarse durante la segunda quincena de julio y prolongarse hasta agosto. De acuerdo con autoridades meteorológicas, su duración puede variar entre tres y seis semanas, dependiendo de las condiciones climáticas de cada temporada.

Aunque suele ocurrir entre julio y agosto, en algunos casos puede extenderse hasta septiembre o no presentarse si es interrumpida por fenómenos como ondas tropicales o ciclones tropicales, los cuales bloquean la presencia de la canícula.

Este fenómeno afecta principalmente a entidades del sureste, oriente y parte del centro del país, entre ellas Colima, Campeche, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán.

Las autoridades recomiendan mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor radiación y seguir los avisos del Servicio Meteorológico Nacional, ya que tanto las olas de calor como la canícula pueden provocar temperaturas elevadas y representar riesgos para la salud, especialmente en niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

La canícula es el periodo más caluroso del año, caracterizado por altas temperaturas, escasas lluvias y alta radiación solar, que suele ocurrir entre mediados de julio y mediados de agosto en el hemisferio norte.

La canícula es una fase climatológica del verano en la que el calor alcanza su máxima intensidad y las precipitaciones disminuyen notablemente, también conocida como sequía intraestival.

Con la disminución de las lluvias las temperaturas aumentan, así como la sensación, térmica, lo que puede generar en las personas deshidratación y ser un riesgo para niños, adultos mayores y personas con enfermedades.

Debido a que habrá menos nubosidad y lluvia durante los meses de verano (específicamente julio, agosto y septiembre), Conagua advierte sobre dos efectos principales: calor extremo: existe un alto potencial de que se presenten ondas de calor intensas durante el verano.

Sequía controlada: aunque la canícula traerá menos agua, el país inicia la temporada en una condición óptima, con solo el 4.3% del territorio bajo estrés hídrico, lo que sirve como un “colchón” ante la disminución de lluvias.