Luis Rosales Chávez| CN COLIMANOTICIAS
Tecomán, Col.- La Central Camionera de Tecomán, conocida como “Plaza Progreso”, despidió a uno de sus referentes más importantes con el fallecimiento de Salvador Vizcaíno, mejor conocido como “Don Chava”, quien por décadas fungió como administrador del inmueble y figura clave en la vida cotidiana de este espacio comercial y de transporte.
Locatarios y familiares lo recuerdan como un hombre conciliador que buscaba mantener la armonía entre comerciantes, transportistas y usuarios.
Enna del Carmen Gutiérrez Zapata, hija de locatarios con más de 35 años en la plaza, señaló que Don Chava se distinguía por su carácter mediador. “Siempre le gustaba conciliar. Aquí hay muchos caracteres y diferentes formas de pensar, pero él procuraba que hubiera armonía entre todos”, expresó.
Entre las acciones que más recuerdan los comerciantes destaca la organización del estacionamiento en el exterior de la central, donde anteriormente los vehículos permanecían por horas ocupando espacios necesarios para los clientes.
“Él promovió que hubiera circulación, que los espacios fueran utilizados por tiempo limitado para que quienes venían a comprar o realizar algún trámite encontraran dónde estacionarse”, explicó.
Aunque reconoció que la actividad en la central ha disminuido con el paso de los años debido a los cambios en la movilidad y el transporte, subrayó que el inmueble continúa siendo un punto importante de actividad económica en Tecomán.
Gutiérrez Zapata, quien también fue la primera secretaria del Ayuntamiento de Tecomán, destacó que la presencia de Don Chava fue constante durante más de tres décadas, representando los intereses de los locatarios y atendiendo la operación del inmueble.
Otro de los aspectos que resaltó fue su apertura hacia todos los actores políticos, sin distinción de partidos. “Aquí han venido muchos presidentes municipales, candidatos y representantes de diferentes partidos. Don Chava los acompañaba en sus recorridos y atendía a todos por igual, sin importar colores ni ideologías”, relató.
Locatarios coincidieron en que su legado va más allá de la administración del espacio, pues logró fomentar acuerdos y convivencia en un entorno de intereses diversos.
“Es una pérdida lamentable para quienes lo conocimos y lo estimábamos”, expresó.
Con su fallecimiento, señalaron, queda el recuerdo de un hombre que formó parte de la historia de la Central Camionera de Tecomán y cuya huella permanece en la organización, el diálogo y la convivencia del lugar.

